Redacción: Diana Alvarado
La noche del 20 de marzo de 2025, Monterrey vibró con el esperado regreso de Miguel Bosé a los escenarios regios tras ocho años de ausencia. Con un lleno total de 6,500 asistentes, el Auditorio Banamex fue testigo de un espectáculo memorable que inició puntualmente a las 21:30 horas.

Desde el primer instante, el artista español dejó claro por qué sigue siendo una de las figuras más icónicas de la música en habla hispana.
La noche continuó con un repertorio lleno de éxitos que hicieron vibrar a los asistentes. Canciones como “Mirarte”, “Duende”, “El hijo del Capitán Trueno”, “Nena”, “Aire soy”, “Bambú” y “Este mundo va” fueron coreadas con emoción por el público, que no dejó de aplaudir y cantar en cada interpretación.

La conexión de Bosé con sus seguidores fue palpable en cada tema. Su carisma y seguridad en el escenario se reflejaron en cada nota, en cada gesto, en cada paso de baile. La pasión con la que interpretó sus canciones transmitió una energía especial, haciendo de la noche una experiencia inolvidable, Con su inigualable presencia escénica, Bosé regresa al escenario para seguir con la canción “Tránsito rojo”, sorprendiendo a su público con un imponente atuendo rojo intenso adornado con flores, reflejando su estilo único y sofisticado.

A medida que avanzaba el concierto, el público fue testigo de un desfile de clásicos que han marcado generaciones. “Olvídame tú”, “Sevilla”, “Amiga” y “Creo en ti” fueron algunos de los temas que elevaron la emoción en el recinto, preparando el terreno para el clímax de la noche con algunos de sus mayores éxitos. “Morena mía”, “Si tú no vuelves”, “Bandido”, “Te amaré” y “Don Diablo” encendieron el ánimo del público, que se entregó por completo al artista.

El cierre del concierto fue simplemente espectacular. Con “Por ti”, Miguel Bosé puso el broche de oro a una noche cargada de emociones, dejando al público en un estado de éxtasis. Los asistentes, eufóricos, ovacionaron al cantante y pidieron más, demostrando el profundo cariño y admiración que sienten por él.

Sin duda, el regreso de Miguel Bosé a Monterrey quedó marcado como un evento inolvidable, confirmando que su música sigue siendo atemporal y que su presencia en el escenario es sinónimo de arte y pasión. Una noche para la historia que los regiomontanos no olvidarán fácilmente.