Redacción: Pablo Rodríguez
Monterrey se rindió ante el fenómeno del trap argentino. La noche del sábado 20 de septiembre , el Auditorio Banamex explotó de euforia cuando Duki tomó el escenario con su “Ameri World Tour”, encendiendo una fiesta que se extendió por casi dos horas.

Desde las primeras notas, el público supo que sería una noche inolvidable. Con un setlist de 32 canciones, el intérprete repasó los himnos que lo catapultaron a la cima, como “She Don’t Give a Fo”, “Rockstar” y “Hitboy”. Cada verso fue coreado a todo pulmón por miles de gargantas que convirtieron el recinto en un coro masivo.
“Gracias Monterrey por esta energía, son una locura. Los amo con todo mi corazón”, gritó Duki, mientras las luces bañaban al público y los fans respondían con ovaciones ensordecedoras.
Uno de los momentos más vibrantes llegó cuando el trapero invitó a dos afortunados seguidores a subir al escenario, cumpliéndoles un sueño que jamás olvidarán. “Esto es por ustedes, porque sin ustedes nada de esto sería posible”, expresó el argentino antes de reventar la sala con otro hit.

La química entre artista y público fue absoluta. Cada explosión de beats, cada grito y cada salto reafirmaron que Duki no solo es un referente del trap, sino una de las voces más influyentes de su generación en la música urbana.

Al final, con la adrenalina aún en el aire, Monterrey despidió a Duki como lo que es: un ídolo indiscutible que sabe transformar un concierto en una experiencia irrepetible






