Después de triunfar en el festival Bandidos, Paloma Morphy vivió su esperado debut en solitario en Monterrey. La cita fue este 26 de septiembre en el Foro Tim’s, donde la cantante entregó todo su flow, energía y buena vibra a un público que la ovacionó de principio a fin.

La velada arrancó con Diana Meril, un talento en ascenso que, aunque inició con nervios visibles, pronto conquistó al público. Tras confesar con lágrimas que se sentía abrumada, la audiencia respondió coreando su nombre hasta levantarle el ánimo. Con su tema inédito Pensándote —listo para estrenarse en un mes— y canciones como Estúpidamente, Diana logró encender el ambiente y preparar el terreno para lo que venía.

Pasadas las 10 de la noche, Paloma Morphy tomó el escenario con un poderoso mensaje: este concierto sería un ritual para soltar y dejar ir lo que nos pesa. Con un audio introductorio que marcó el mood, arrancó con himnos como Au, Me faltas tú y Seb, desatando los primeros gritos eufóricos de la noche.

El show viajó entre sus primeras composiciones —incluida La idiota soy yo— y un set acústico íntimo con Sin nada y Nunca fuiste parte. Pero uno de los momentos más especiales ocurrió cuando Paloma invitó a un fan a cantar junto a ella el clásico Rosa pastel, generando una conexión mágica con la audiencia.

Ya en la recta final, la cantante soltó un arsenal de hits: Interesante, Un tipo nuevo, La mexicana (estrenada en el festival Bandidos), Te quise tanto, Sola, Todo a medias, Píjala y LQUDF.

Entre lágrimas, sonrisas y gritos, Paloma Morphy dejó claro que lo suyo es más que un concierto: es una experiencia donde fans y artista se acompañan en un viaje emocional. Monterrey fue testigo de que apenas es el inicio de una carrera que va en ascenso.






