Monterrey — 4 de octubre — Lo que comenzó como una tarde llena de expectativa terminó en una experiencia inolvidable para los fans regiomontanos que acudieron a la primera edición de DesertCon Monterrey en la Nave Lewis. El protagonista: Tom Welling, quien trajo su carisma, muchas selfies… y hasta chicharrón de La Ramos para saborear al estilo norteño.
Con sombrero vaquero y cintura relajada, Tom llegó dispuesto a conectar. Durante horas firmó autógrafos, posó para fotos profesionales con seguidores que viajaron desde distintos rincones de México, y se mostró amable y siempre sonriente, a pesar de que el evento enfrentó momentos de desorganización: filas largas, horas de pie y quejas por mala logística. Algunos fans incluso comentaron: “valió la pena estar frente a él” porque la sencillez con la que trató a todos fue destacada.

En su conferencia, se habló de sus años en “Smallville”, su cariño por los fans mexicanos y el camino profesional que sigue. Aunque los detalles oficiales aún son escasos, durante su participación se percibió gratitud hacia quienes lo acompañaron en su trayecto artístico. Al subir al escenario, algunos asistentes entregaron peluches del Dr. Simi disfrazado de Superman (un gesto simpático y sorpresivo), lo que provocó risas y momentos espontáneos. En un par de ocasiones la entrega de obsequios “salió de las manos” cuando los organizadores no pudieron contener el entusiasmo del público.
“Nunca me dijeron que iba a durar 10 temporadas. Al final fue una sorpresa el éxito que tuvo.”mencionó el actor .
Y sí, entre risas y emociones, Tom disfrutó su chicharrón de La Ramos (ojo: no el que estás pensando), un guiño gastronómico que algunos fans captaron en redes. Quizá fue un detalle pequeño, pero refleja cómo cada momento fue una oportunidad para acercarse y hacer memorables esas horas.
A pesar de los tropiezos logísticos, la noche fue un triunfo emocional: ver a tu ídolo cercano, con humildad y buena vibra, dejó una huella. Y quién lo diría: un sombrero de vaquero, una sonrisa y chicharrón pueden hacer una gran diferencia.
Un momento emotivo: al terminar su conferencia, fue testigo de una propuesta de matrimonio frente al público.






