Redacción: Elena Aranda
¿Qué pasa cuando un héroe condecorado descubre que el enemigo no estaba afuera… sino en casa?
La respuesta es Venganza, una producción ambiciosa que llega a salas respaldada por Amazon y Cinépolis Distribucióncon una clara intención: demostrar que el cine de acción mexicano también puede jugar en las grandes ligas.
¿De qué trata?
Toro (Omar Chaparro) es un militar de fuerzas especiales que alcanza el punto más alto de su carrera tras capturar a uno de los criminales más buscados del país —un exmilitar que alguna vez vistió el mismo uniforme que él—. Pero su error no es táctico, es humano: hablar de más.
Convencido de que entre los altos mandos hay traidores, lanza una advertencia que sella su destino. Poco después, mientras disfruta unas vacaciones con su esposa, ella es asesinada y él queda al borde de la muerte. Oficialmente, está muerto.
Extraoficialmente… acaba de nacer.
Rescatado por un subordinado leal, desaparece. El azar le sonríe con un golpe millonario que le permite financiar su propia guerra: compra armas, recluta aliados y convierte el dolor en estrategia. Ya no es solo un soldado. Es una fuerza imparable.
Lo que sigue es una cacería cargada de persecuciones, explosiones, peleas cuerpo a cuerpo y litros de sangre. No es Scream. Es una versión mexicana de héroes como Rambo, Duro de Matar y Terminator, pero con identidad local.
El elenco que apuesta por romper moldes
Dirigida por Rodrigo Valdéz, la cinta está protagonizada por:
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Omar Chaparro como Toro
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Alejandro Speitzer
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Paola Núñez
Uno de los mayores atractivos es ver a Chaparro abandonar la comedia romántica y sumergirse en un registro oscuro, físico y contenido. Es un riesgo interesante en su carrera. Su transformación es creíble en lo corporal, aunque el guion no siempre le da la profundidad emocional que su personaje necesita.
Lo que funciona
Visualmente, Venganza cumple. Y por momentos, sorprende.
Las coreografías de pelea están bien logradas, las escenas de acción mantienen ritmo y el presupuesto se nota en pantalla. Para el público joven adulto —especialmente aquel acostumbrado al cine estadounidense— este puede ser el mayor gancho: sí hay producción, sí hay escala, sí hay ambición.
Gran parte del rodaje se realizó en locaciones urbanas del norte del país, utilizando escenarios industriales y zonas desérticas que aportan una atmósfera áspera y realista a la historia.
El talón de Aquiles: el guion
Aquí es donde la cinta divide opiniones.
La narrativa cae en lugares comunes del cine de venganza. Los diálogos a veces se sienten forzados y el desarrollo dramático resulta predecible; desde temprano es evidente hacia dónde se dirige el desenlace.
Eso genera una sensación contradictoria: hay espectáculo, pero falta profundidad. Hay explosiones, pero poca sorpresa emocional.
Datos curiosos
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Es una de las apuestas más ambiciosas del cine mexicano reciente en el género de acción.
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Omar Chaparro realizó varias de sus propias escenas físicas.
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El proyecto buscó posicionarse como una de las producciones mexicanas más costosas en su tipo.
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La preparación física del elenco incluyó entrenamiento táctico con asesores militares.
Género
Acción / Thriller / Drama militar
Duración
Aproximadamente 2 horas
Calificación
⭐️⭐️⭐️ (3 de 5)
Es entretenida, visualmente atractiva y cumple como espectáculo, pero no alcanza el nivel emocional o narrativo que su ambición prometía.
¿Vale la pena verla?
Si buscas una historia profunda y compleja, quizá salgas con sentimientos encontrados.
Si quieres adrenalina, balas, traiciones y una versión mexicana del héroe imparable… entonces sí, Venganza te mantendrá al filo de la butaca preguntándote cómo logrará cobrar su deuda.
Porque al final, esta película no trata solo de disparos.
Trata de orgullo.
De traición.
Y de lo que pasa cuando un soldado ya no tiene nada que perder.






