FOTOGRAFA: ELENA ARANDA

Redacción: Elena Aranda

Monterrey, NL — 12 de julio, Arena Monterrey. Con más de cuatro décadas de trayectoria, Pedro Fernández volvió a conquistar el corazón de su público regio durante su presentación en la Arena Monterrey, como parte de su exitosa gira “El Ave Fénix”. El concierto fue un recorrido musical cargado de nostalgia, energía y una conexión auténtica con sus fans.

FOTOGRAFA: ELENA ARANDA

Desde el primer acorde, la velada prometía ser inolvidable. El mariachi sonó con fuerza para dar la bienvenida al ídolo mexicano, que eligió comenzar con la emblemática “El Mariachi”, una pieza alegre que encendió los ánimos del público desde el primer instante. Le siguieron éxitos como “Cómo Te Extraño”, “Los Hombres No Deben Llorar”, y otros clásicos que hicieron cantar al unísono a miles de asistentes.

Las ovaciones no se hicieron esperar cuando Pedro Fernández sacó sus mejores pasos al ritmo de temas como “Celosa”, “No Que No”, “A Mover el Cu” y “Yo No Fui”, desatando gritos, aplausos y piropos del público, particularmente del sector femenino, que no perdió detalle de su carisma y energía en el escenario.

FOTOGRAFA: ELENA ARANDA

La parte más romántica del espectáculo llegó con canciones como “Eres Toda una Mujer” y “Amarte a la Antigua”, donde Pedro volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes exponentes de la música latina.

El público no desaprovechó la oportunidad de corear con fuerza baladas como “¿Quién?” y “Cómo Te Extraño Mi Amor”, mientras el cantante bromeaba con su peculiar sentido del humor al interpretar “Perdóname Mi Amor por Ser Tan Guapo”, una pieza que, según él mismo, le queda “como anillo al dedo”.

FOTOGRAFA: ELENA ARANDA

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el medley de grandes clásicos del repertorio ranchero, entre ellos: “¿Qué Te Ha Dado Esa Mujer?”, “Si Nos Dejan”, “El Último Trago”, “Ella” y “El Rey”. Con cada interpretación, Pedro hizo vibrar al público y evocó ese orgullo profundo por las raíces mexicanas.

No podían faltar joyas como “El 7 Mares” y “Bésame Morenita”, temas que, como él mismo lo expresó, “tocan lo más profundo del corazón”. Además, destacó la importancia de “Mi Forma de Sentir”, canción que marcó su resurgimiento en 1996 y que sigue siendo una de sus más queridas.

FOTOGRAFA: ELENA ARANDA

Agradecido y visiblemente emocionado, Pedro Fernández dedicó palabras especiales a sus músicos, bailarines, staff y amigos presentes, reconociendo que cada show es fruto del trabajo en equipo.

Y como todo buen concierto, el público pidió “otra”, y Pedro regresó para cumplir una promesa: subir al escenario a niños vestidos de charro. Tres pequeños fueron los afortunados en interpretar junto a él la icónica “La de la Mochila Azul”, ganándose ovaciones por su talento y ternura.

FOTOGRAFA: ELENA ARANDA

Con ese mismo tema, el artista cerró el concierto con broche de oro. “¡Gracias, Monterrey!”, exclamó con una sonrisa. Y el público, de pie, respondió con un aplauso que se sintió como un abrazo colectivo.

Así culminó una noche que no solo celebró la música, sino también la resiliencia, la tradición y el profundo cariño que el público mexicano sigue teniendo por Pedro Fernández.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here