Fotografo: Fer Vega

La noche del 8 de agosto, el Auditorio Banamex fue testigo de un espectáculo que desbordó energía, talento y emoción. La estrella estadounidense Lindsey Stirling volvió a Monterrey con su inconfundible estilo: un show donde el violín se convierte en extensión de su cuerpo y la música se mezcla con coreografías, acrobacias y una conexión genuina con el público.

“Hola Monterrey, buenas noches… los extrañé mucho”, fueron sus primeras palabras, desatando una ovación que marcó el inicio de una velada inolvidable.

Desde el arranque, Stirling mostró por qué es única. Con “Evil Twin”, dejó a más de uno con la boca abierta al ejecutar su rutina en telas mientras tocaba el violín con precisión milimétrica. La energía no bajó con “Serenity Now”, donde además puso a todos a hacer ejercicios de respiración: “No sé por qué se ríen, si es solo para relajarnos… esto solo pasa en México”, bromeó entre risas.

Fotografo: Fer Vega

La experiencia se volvió introspectiva con “Between Twilight”, guiando a la audiencia a cerrar los ojos, inhalar y exhalar al ritmo de la música. Pero pronto regresó a las alturas, esta vez en un aro, para interpretar “Shatter Me”, mostrando su fuerza física y control absoluto mientras ejecutaba cada nota.

Acompañada de cuatro bailarines y su banda, Lindsey construyó una atmósfera mágica donde las luces y el vestuario jugaban un papel clave. Uno de los momentos más llamativos fue cuando, durante “Kintsugi”, se transformó en mariposa en pleno aire, provocando una ola de aplausos.

Fotografo: Fer Vega

El setlist incluyó joyas como “Purpose”, “Untamed” e “Inner Gold”, donde lució un vestido corto negro de lentejuelas que, al moverse, revelaba un dorado brillante. Por supuesto, no podía faltar “Crystallize”, uno de los temas más ovacionados  de la noche.

En entrevista previa, la artista reveló que montar una canción puede tomar hasta un mes, ya que coordinar el movimiento del cuerpo y el violín requiere disciplina, práctica y trabajo en equipo.

Fotografo: Fer Vega

La sorpresa local llegó hacia el final: Lindsey interpretó “El Mariachi Loco”, provocando gritos de “¡Lindsey hermana, ya eres mexicana!”. Además, grabó un TikTok junto a los regiomontanos con un tema de Britney Spears que, prometió, publicaría en sus redes.

Fotografo: Fer Vega

Con el Auditorio iluminado por miles de celulares, “First Light” marcó la recta final antes de despedirse con “La Fees” y “Survive”. “Mi corazón se rompe porque esta es la última canción, pero sé que estaré bien porque este fue un gran concierto”, dijo visiblemente emocionada. Sus bailarinas, vestidas con los colores de la bandera mexicana, reforzaron ese vínculo especial con la Sultana del Norte.

En la sesión de preguntas y respuestas previa, Lindsey habló de momentos personales: cómo superó la anorexia, cómo rompió su propio plan de vida al dejar de lado la idea de casarse joven y tener hijos, y cómo descubrió que la vida le tenía preparado algo aún mejor. Orgullosa de sus logros y los de sus hermanas, aseguró que su éxito se basa en práctica, disciplina y, sobre todo, en la pasión por lo que hace.

Fotografo: Fer Vega

Una noche donde Monterrey no solo vio a una virtuosa del violín… sino a una artista completa que dejó el alma en cada nota.

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