Monterrey, N.L. — La Arena Monterrey se convirtió en una auténtica historia de acción, romance y desamor la noche del 2 de noviembre, cuando Rauw Alejandro dio inicio a su esperada gira “Cosa Nuestra Tour”, marcando así la primera de diez fechas en México.
Desde temprano, la euforia se sentía en el aire. Los fans llegaron con sus mejores galas: algunos apostaron por el glamour vintage de los años 60, otros por el estilo urbano y moderno que caracteriza al puertorriqueño. La mezcla era un reflejo perfecto del show que estaba por comenzar: una fusión entre nostalgia, ritmo y adrenalina.
Días antes, Rauw ya había sido visto disfrutando del folclore mexicano, vestido de calavera y comiendo tacos para celebrar el Día de Muertos, mostrando una conexión genuina con el país que lo ha recibido con los brazos abiertos.

Una historia entre mafias, amores y traiciones
El espectáculo arrancó con una proyección cinematográfica: balazos, autos clásicos y un Rauw estilo gánster marcaban el tono de una historia ambientada en los años 60, donde un inmigrante boricua busca su lugar en el mundo del poder y el amor.
Los primeros temas —“Punto 40”, “De Carolina” y “Panties y Brasieres”— hicieron estallar a la Arena.
“Por primera vez en México… Monterrey!”, gritó el cantante mientras el público rugía.
“¿Dónde están las mujeres solteras? ¿Y los hombres que vinieron de cacería?”, añadió entre risas, desatando aún más euforia.

El escenario se transformó constantemente: de un bar neoyorquino a una escena íntima con su coprotagonista, María, entre luces tenues y coreografías impecables. Temas como “Tattoo”, “El Efecto” y “Desesperados” dieron vida al romance que luego se tornaría en traición.
En su segunda intervención, el artista lanzó una frase que encendió al público:
“Mami, no debes ser tóxica… ustedes son independientes, no necesitan la plata de ningún hombre.”

Del desamor al orgullo boricua
Con un look más relajado —camisa sin mangas, boina y un auto clásico de fondo—, Rauw interpretó “Todo de Ti”, elevando la energía al máximo. Luego, con “Canción Nueva”, rindió homenaje a sus raíces puertorriqueñas: los ritmos tropicales, los bailes típicos y la bandera de Puerto Rico en la pantalla hicieron vibrar a todos.

La historia continuó con el corazón roto. Vestido de rojo, Rauw sufrió la traición de María al ritmo de “Tiroteo”, “Pensándote” y “Ni Me Conozco”. La Arena entera lo acompañó, coreando con despecho cada verso.
Un final de película
El cuarto acto fue pura fiesta: salsa, merengue y bachata se mezclaron en un cierre explosivo que dejó claro que Rauw vive su mejor versión. Interpretó “Cosa Nuestra”, tema central del tour, seguido por el clásico “Tú con Él”, que encajó perfecto en la historia de amor y desengaño que narró durante todo el show.

La reconciliación llegó con “Silencio”, pero el drama regresó con la aparición del “otro bando”, dando paso al desenlace lleno de ritmo y acción con “Contrabando”, “Qué Pasaría”, “Lokera” y “2:12 AM”.
Antes de despedirse, Rauw dejó un mensaje inspirador que resumió toda su entrega:
“Nunca se rindan por sus sueños, no importa si tienen personas negativas a su lado. El único límite es su mente. Gracias, México.”
El telón cayó entre aplausos, lágrimas y gritos. La primera noche del “Cosa Nuestra Tour” fue una muestra de que Rauw Alejandro no solo canta, también cuenta historias que se viven con el alma.






