En su nueva película, Eternidad (2025), la reconocida actriz Elizabeth Olsen da vida a Joan —una mujer que tras morir debe decidir en tan solo una semana con quién quiere pasar la eternidad—. ¿Su esposo de toda la vida, Larry (Miles Teller)? ¿O su primer amor, Luke (Callum Turner), quien la ha esperado décadas tras su muerte joven?
Dirigida por David Freyne, esta mezcla de romance, fantasía y comedia reflexiva —producida por A24— convierte el “más allá” en un limbo estilo terminal, con decisiones definitivas, escenarios tan extraños como imaginativos, y un humor ácido que suaviza el peso existencial del tema.
El reparto de apoyo —con nombres como Da’Vine Joy Randolph y John Early — añade chispa y ligereza a un relato cargado de dudas, recuerdos y segundas oportunidades.
Entre sus escenas más potentes: el primer reencuentro de Joan con sus dos amores; los paseos melancólicos por eternidades tematizadas (marinas, montañosas, de ensueño); y las charlas en el “Hub” —el intermedio onírico donde las almas eligen su destino—. Momentos que combinan nostalgia, deseo, culpa y la pregunta universal: ¿qué pesa más, el primer amor o la vida compartida?
Aunque etiquetada como comedia romántica, Eternidad se atreve a ser más: un cuento de segundas oportunidades, de memorias que duelen, de aquello que dejamos atrás, y del valor de aceptar lo que somos ahora. No es ligera… pero su encanto radica en saber hacer que rías mientras cuestionas qué significa amar.
Si estás listo para un paseo onírico —un mix de emoción, humor y melancolía— Eternidad es de esas películas que te pueden dejar pensando mucho después de los créditos.






