Redacción: Arturo Roti
La noche del viernes 19 de diciembre, el Auditorio Banamex se convirtió en un punto de encuentro entre generaciones. Toto regresó a Monterrey como parte de su gira, con un invitado de lujo para abrir la velada: Christopher Cross, Toto además eligió esta ciudad para cerrar oficialmente su gira por Latinoamérica.

El concierto reunió a fans veteranos de la vieja escuela, muchos de ellos acompañados por hijos, nietos y parejas, pero también a varios jóvenes con alma vieja, de esos que entienden que la buena música no tiene fecha de caducidad y que aprendieron a amar estas canciones heredándolas, no descubriéndolas por moda.
Christopher Cross: elegancia intacta
En punto de las 9:00 de la noche, Christopher Cross apareció en escena demostrando que el tiempo no ha erosionado ni su voz ni su sensibilidad musical. Abrió con “All Right”, seguida de “Never Be the Same”, ambas coreadas de principio a fin por un público que sabía perfectamente a qué había ido.
La noche continuó con “I Really Don’t Know Anymore” y “Light the World”, para que sin mayor preámbulo llegara uno de los momentos más esperados: “Sailing”. Interpretada con una precisión y una belleza que dejaron a más de uno boquiabierto, la canción flotó en el auditorio como una postal sonora cargada de nostalgia.
Cross presentó después “You”, tema nuevo, antes de regresar a otro clásico inevitable: “Arthur’s Theme (Best That You Can Do)”, que fue cantado por gran parte del público y cerró con un final tan emotivo que levantó a muchos de sus asientos.
Uno de los instantes más especiales llegó cuando, acompañado únicamente por guitarra acústica, piano, saxofón y una de sus coristas, interpretó “Open Up MyWindow”, sorprendiendo a todos al cantarla en español como “Abro Mi Ventana”, provocando una ovación inmediata.
Para el cierre de su presentación, Cross nos llevó de regreso al pasado con “The Light Is On”, antes de despedirse en lo más alto con “Ride Like the Wind”, dejando claro que su legado sigue tan vigente como elegante.
Toto: el plato fuerte de la noche
Tras el intermedio, llegó el momento más esperado. Totoestaba de vuelta en Monterrey, encabezado por Steve Lukather y Joseph Williams, acompañados por una alineación de auténtico lujo:
Greg Phillinganes (teclados/voces), Shannon Forrest (batería), John Pierce (bajo), Warren Ham(metales/percusión/voces) y el joven tecladista Dennis Atlas.
Desde las primeras notas de “Child’s Anthem”, el público fue transportado directamente al debut de la banda, a esa forma tan cinematográfica y poderosa de abrir su primer álbum. Sin pausa, el salto fue directo a los años ochenta con “Carmen” del disco Isolation.
El inconfundible shuffle creado por Jeff Porcaro marcó la entrada de “Rosanna”, con Shannon Forrest rindiendo un respetuoso y emotivo homenaje desde la batería al legendario Jeff. La fiesta continuó con “99”, mostrando la versatilidad y precisión de todos los músicos en escena.

El set avanzó hacia terrenos más recientes con “Mindfields”, para luego regresar a los ochenta con “Pamela”, del The Seventh One. Joseph Williams contó de forma divertida que la canción fue dedicada a una exnovia… y que aún no la supera, arrancando risas y aplausos.
La atmósfera se volvió íntima con “I Won’t Hold You Back”, un momento que provocó más de una lágrima entre los asistentes. Pero como la melancolía ya se había apoderado del lugar, Steve Lukather invitó a todos a ponerse de pie: era momento de rockear con “Angel Don’t Cry”.
Llegó entonces “Georgy Porgy”, con ese groove irresistible y el bajo elegante y preciso de John Pierce, quien hizo ver lo complejo como algo completamente natural. El viaje continuó hacia Hydra con “White Sister”, donde Dennis Atlas dejó el teclado para tomar el micrófono y demostrar una voz poderosa y una presencia escénica impresionante.
Los suspiros regresaron con “I’ll Be Over You”, antes de cerrar el set principal con “Stop Loving You”, dejando el ambiente en su punto máximo. Steve Lukather aprovechó para presentar a cada miembro de la banda, casi recitando sus currículums, confirmando que sobre el escenario había auténticos maestros.
Un cierre de fiesta total
Para el final, Toto dejó grandes temas “I’ll Supply theLove”, seguido de dos himnos inevitables: “Hold the Line” y “Africa”, provocando una auténtica algarabía en el Auditorio Banamex, que cantó, bailó y celebró cada nota.
Así, entre recuerdos, herencias musicales y canciones que siguen cruzando generaciones, Toto y Christopher Cross cerraron en Monterrey una gira latinoamericana, dejando claro que hay música que no envejece… solo se vuelve más significativa con el paso del tiempo.






