Redacción: Arturo Roti
La noche del domingo 22 de febrero la Arena Monterrey se convirtió en territorio sagrado del metal en español con la realización del festival “Todos Somos Ángeles Rock FestMéxico 2026”, una celebración dedicada a la mítica banda española Ángeles del Infierno.
Cinco agrupaciones dieron forma a una jornada intensa: los regios Nightrise, Trágico Ballet de Guanajuato, los españoles Saratoga, Kabrones!!! y, como plato fuerte, los propios Ángeles del Infierno.
Desde temprano comenzaron a llegar los metaleros, muchos ataviados con chaquetas de piel negra o mezclilla, listos para rendir culto al metal ibérico.
El arranqué
Los encargados de abrir fueron los regios Nightrise, que con su heavy metal clásico comenzaron a calentar el ambiente mientras el público buscaba sus lugares y otros tantos aguardaban fuera del recinto, esperando el momento estelar.
Después llegó Trágico Ballet, con una presentación más sólida y pulida. Temas como “Prohibida”, “Crucifícame” y “Santos del Pecado” dejaron un muy buen sabor de boca y demostraron que el rock nacional también tiene argumentos sobre el escenario.
Saratoga y el poder de la voz
La primera banda española en aparecer fue Saratoga, liderada por Tete Novoa en la voz. Con un despliegue impresionante de agudos, Novoa jugó constantemente con el público, presumiendo el poderío vocal que incluso en un momento demostró sin micrófono, dejando claro que su garganta puede llenar la arena por sí sola.

Interpretaron temas como “No sufriré jamás por ti”, “Como el viento”, “Lejos de ti”, “Maldito traidor” y “Mi venganza”. Aunque su set fue de aproximadamente una hora —como suele suceder en los festivales— dejaron a sus seguidores con ganas de más.
Kabrones!!! y los problemas técnicos
Después fue turno de Kabrones!!!, el proyecto integrado por ex miembros de Mägo de Oz. La banda encabezada por José Andrëa, junto a Frank y Carlitos en guitarras y Salva Rogelio García en el bajo, acompañados por Santiago Vokram en el violín, arrancó con “Jesús de Chamberí”.
Sin embargo, su presentación estuvo marcada por evidentes fallas en el audio: mezcla pobre, instrumentos que por momentos no se escuchaban y un sonido desequilibrado que afectó la experiencia.

Aun así, el público respondió con clásicos como “La Santa Compaña”, “Ahora me voy a salir”, “El árbol de la noche triste” y “Fiesta Pagana”. Cerraron con “El Lago” y “Alma”, preparando el terreno para el acto principal.
Y entonces llegó el momento esperado.
Ángeles del Infierno subió al escenario y bastaron dos minutos para que se adueñaran de la noche. Si con Kabrones!!! hubo problemas técnicos, con ellos el sonido fue impecable: cada instrumento perfectamente definido, cada golpe de batería claro, cada riff cortando el aire.
Arrancaron con “Todos Somos Ángeles” y la Arena explotó. Siguieron “Sombras en la Oscuridad” y quedó claro que Juan Gallardo, a sus 70 años, sigue dominando su voz con autoridad. La guitarra de Robert Álvarez sonó implacable, sólida, contundente.

El primer invitado de la noche fue Luis Álvarez “El Haragán”, con quien interpretaron “Pensando en Ti.
Más adelante llegó Leo Jiménez como segundo invitado, encendiendo aún más el recinto con “Jugando al Amor”, “A Cara o Cruz” y “Al Otro Lado del Silencio”. La temperatura subió todavía más con “666”.
Cuando la noche entraba en su recta final, sonaron los acordes de “Maldito Sea Tu Nombre”, una de las más esperadas, desatando la locura colectiva.
Tras la despedida y el encore, el cierre fue con “Pacto con el Diablo”, poniendo el broche definitivo a una celebración que no necesitaba más.
El final
Porque si algo quedó claro en este festival es que Ángeles del Infierno no viven del recuerdo: viven del escenario. Son veteranos, sí. Son historia viva del metal en español, también. Pero sobre todo, son una banda que todavía sale a ganar cada noche.
El “Todos Somos Ángeles Rock Fest” no fue solo un homenaje. Fue una reafirmación que el metal en español sigue de pie y mientras haya gargantas que griten “Maldito sea tu nombre” al unísono, los Ángeles seguirán volando alto.






