Redacción: Elena Aranda
Una vez más, La Conve cumplió —y superó— su objetivo: hacer vibrar a miles de asistentes en una edición que elevó el nivel en todos los sentidos.
Desde el primer momento, quedó claro que esta no sería una edición cualquiera. Más espacio, mejor organización y una selección de invitados que conquistó al público fueron parte de una experiencia que dejó huella.
Invitados que brillaron dentro y fuera del escenario
El talento fue uno de los grandes protagonistas. Figuras del doblaje, cine y televisión no solo destacaron por su trayectoria, sino por la cercanía y carisma con el público.
Entre ellos, John Barrowman se robó los reflectores con una conferencia llena de humor, energía y una conexión inmediata con los fans. Con la soltura de un showman, logró convertir cada respuesta en un momento memorable.
Por su parte, Nhut Lee sorprendió con su forma ágil y amena de compartir experiencias, regalando una charla cercana y enriquecedora sobre su trayectoria.
El matrimonio conformado por Jocelyn Robles y Miguel Ángel Leal también dejó una gran impresión, no solo por su talento, sino por su química y autenticidad, demostrando por qué son tan queridos dentro del medio.
Otro momento destacado fue el mensaje del actor Rubén de León, quien inspiró al público al recordar que nadie debe sentirse menos ante las críticas, ya que siempre hay algo en lo que cada persona puede destacar.
Más escenarios, más experiencias
En esta edición, La Conve apostó por crecer. Se habilitaron dos escenarios para conferencias, permitiendo una mayor oferta de contenido para los asistentes.
Además, una de las grandes novedades fue la inclusión de un cuadrilátero, donde luchadores ofrecieron combates que encendieron al público, generando una atmósfera llena de gritos, porras y emoción al puro estilo de la lucha libre.
Cosplay, creatividad y comunidad
Los cosplayers —los fans que dan vida a sus personajes favoritos— fueron, como siempre, uno de los grandes atractivos. Con vestuarios detallados, creatividad desbordante y una actitud impecable, se convirtieron en los favoritos para fotografías y admiración.
Cada traje reflejaba horas de trabajo y pasión, dejando claro que este universo no solo se vive… se crea.
Zona comercial y gastronomía en expansión
Los stands ofrecieron una enorme variedad de productos: desde pines, llaveros y camisetas, hasta espadas, peluches, discos y artículos de anime, K-pop y cultura coreana.
También destacó el crecimiento en la zona gastronómica, con más espacio, opciones variadas y áreas acondicionadas para disfrutar los alimentos con mayor comodidad.
Una comunidad que sigue creciendo
La Conve no es solo un evento, es un punto de encuentro para una comunidad que comparte pasiones, intereses y una forma única de ver el mundo.
Y si algo quedó claro en esta edición, es que siempre hay espacio para mejorar… y sorprender.






