Redacción: Arturo Roti
En un momento donde la música parece avanzar a la velocidad de un scroll, Matisse decidió ir en sentido contrario. Con su más reciente producción El Ayer, la agrupación mexicana se aleja de las tendencias inmediatas para reconectar con lo esencial: las emociones.
En entrevista con AsíSoyTV, Román Torres habló sobre este nuevo capítulo de la banda, dejando claro que no se trata de una estrategia, sino de una consecuencia natural de su crecimiento.

“Sí creemos que es como remar un poquito contra corriente, pero estamos muy seguros de lo que nos gusta y de lo que queremos hacer. No podemos negar nuestro crecimiento, nuestras experiencias de vida… llega un punto donde todo se empieza a poner más serio”, explicó.
Para Matisse, este disco nace desde lo personal. No busca encajar, sino representar lo que son hoy como músicos y como personas.
“Buscamos extraer esas influencias de la música que para nosotros es la música, la que escuchaban nuestros papás, con la que crecimos. Creemos que la mejor música ya se hizo, la que queda marcada. Y ahora tratamos de ser eso para alguien más”.
Un disco honesto en medio de la presión
En tiempos donde la industria empuja hacia lo viral, la banda reconoce que no es fácil mantenerse fiel a su esencia, pero han aprendido a ver las cosas desde otra perspectiva.
“Si te pones en el mindset de los números, de la disquera, claro que te estresas… sientes que tienes que meter ciertos sonidos para que la gente escuche. Pero también hay gente que quiere canciones que le hablen, que puedas escuchar cuando estás enamorado o con el corazón roto, no todo tiene que hablar de carros o dinero”.
Ese enfoque ha sido respaldado por su público, algo que, asegura Román, se refleja en cada concierto.

“El Auditorio Nacional, los shows del año pasado… todo nos sigue demostrando que hay gente que quiere este tipo de música. Y nosotros nos agarramos de ahí”.
Colaboraciones que cierran el círculo
El Ayer también reúne colaboraciones con artistas clave como Leonel García y Cristian Castro, figuras que, más allá del nombre, tienen un significado especial para la banda.
En el caso de Leonel, la relación viene desde los inicios.
“Leonel es el papá del nuevo pop. Él grabó nuestros primeros demos como grupo, entonces tenía todo el sentido. Siempre ha habido mucho cariño, mucha admiración, y era cuestión de que llegara el momento correcto”.
Con Cristian Castro, la conexión fue distinta, pero igual de contundente.
“La canción habló por nosotros. Él conectó con ella y se dio de forma muy natural. Imagínate el nivel legendario de Cristian regresando a una balada así… todo se acomodó perfecto con el concepto del disco”.
Un Auditorio Nacional que rompió esquemas
Uno de los momentos más comentados de su reciente presentación en el Auditorio Nacional fue la aparición de Los Tucanes de Tijuana, una mezcla que rompió completamente con la línea del show.
“Sabíamos que iba a generar algo. No esperábamos que la gente se volviera loca, pero sí que iba a pasar algo. Y fue espectacular, porque también para ellos era un público distinto”.
La colaboración no solo sorprendió, también evidenció la apertura de la banda a cruzar géneros sin perder su identidad.
“De eso se trata, de abrirte a otros mundos que no son el tuyo. La gente lo recibió increíble y ellos estaban felices”.
Un momento íntimo sobre el escenario
Más allá del espectáculo, hubo un instante que marcó profundamente a la banda: la participación de la hija de Pablo Preciado durante el show.
“En el escenario es muy fácil estar dando todo hacia la gente, pero en ese momento fue para nosotros. Ver a Carenita, que la conocemos desde brazos, tocando ahí… fue algo muy personal. Ver la alegría de Pablo, cómo la gente la recibió… eso nos pegó diferente”.
Monterrey, una conexión especial
Ahora, Matisse se alista para su presentación este 25 de abril en el Auditorio Banamex, una plaza que consideran clave en su historia.
“Monterrey es espectacular de público. Por eso volvemos con todos los poderes. Traemos un show completamente renovado, con nueva estructura, luces, visuales… pero también aprendimos algo importante”.
La banda reconoce que en visitas anteriores hubo comentarios del público sobre el repertorio, y decidieron escucharlos.
“Hubo reclamos de por qué no tocábamos nuestras canciones más viejitas. Y es cierto, llevamos más de 10 años y hay temas que la gente quiere escuchar. Hicimos caso, y eso fue lo que presentamos en el Auditorio Nacional”.
El resultado fue contundente: canciones que no tocaban desde hace años fueron coreadas con fuerza, algo que ahora replicarán en Monterrey.
“Traemos todo este concepto de volver al ayer, incluso con nuestras propias canciones”.

Mirar atrás sin dejar de avanzar
Aunque el disco está cargado de nostalgia, la banda tiene claro que su camino sigue hacia adelante.
“Vamos completamente hacia adelante, pero siempre volteando atrás para inspirarnos. Lo que viviste es lo que te forma. Seguimos siendo nostálgicos, pero con un ojo en el presente”.
Con El Ayer, Matisse no solo mira al pasado: lo transforma en un puente emocional que conecta generaciones. Y en Monterrey, ese vínculo promete sentirse más fuerte que nunca.






