Redacción: Elena Aranda
En una velada cargada de nostalgia, amor y conexión total, Ricardo Montaner logró un rotundo sold out en la Arena Monterrey, donde miles de asistentes fueron testigos de una noche inolvidable que quedará grabada en la memoria colectiva.
El concierto, parte de su gira de despedida, arrancó con “Yo que te amé”, desatando de inmediato la emoción entre los presentes, quienes se mantuvieron cautivos durante más de dos horas gracias a la voz, carisma y sensibilidad del artista.
El repertorio fue un viaje directo al corazón, con temas que han marcado generaciones como “Será”, “El poder de tu amor”, “Bésame” y la icónica “La cima del cielo”, coreadas al unísono por un público completamente entregado.
Montaner no solo conmovió con sus baladas, también encendió el ambiente con temas más rítmicos como “Cachita” y “Conga”, donde músicos y artista se unieron al frente del escenario para contagiar de energía a toda la arena.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando el cantante lanzó una camiseta al público, provocando euforia entre los asistentes; una fan afortunada logró atraparla y no dudó en besarla, desbordando felicidad.
La noche también tuvo espacio para la sorpresa. Antes de interpretar un tema inédito, Montaner compartió un mensaje íntimo con su público:
“Buenas noches, les voy a decir algo muy personal… esta canción es un estreno, es la primera vez que la canto en vivo. No se la saben, pero pueden mover la boca y mentirme… me tiene muy ilusionado”.
Así presentó “Para que seas feliz”, una canción que fue recibida con emoción y que promete convertirse en un nuevo clásico dentro de su repertorio.
El artista también reveló que sus hijos, Mau y Ricky, estuvieron presentes entre el público, acompañándolo en una noche tan especial, aunque esta vez dejando que su padre brillara en solitario.
Con 40 años de trayectoria, Montaner no solo celebró su legado, también dejó ver su lado más humano, confesando que su futuro lo imagina rodeado de su familia, recuperando el tiempo que las giras le han robado.
La sorpresa final llegó cuando anunció una nueva fecha en Monterrey: el próximo 28 de julio, desatando la emoción de quienes no pudieron asistir y de quienes ya quieren repetir la experiencia.
Para cerrar con broche de oro, eligió “La gloria de Dios” y “Tan enamorados”, logrando que toda la arena vibrara en un coro colectivo que selló una noche mágica.
Sin duda, el nombre de Ricardo Montaner seguirá viviendo en el corazón de su público, más allá de los escenarios.






