Redacción: Elena Aranda
Mientras muchos apenas comenzaban una nueva semana laboral, miles de corazones vallenatos tenían una cita marcada en la Arena Monterrey. La noche del lunes dejó claro que cuando se trata de Jorge Celedón, no existen excusas ni cansancio que valgan. El cantante colombiano logró un lleno total y convirtió el recinto en una auténtica celebración de amor, nostalgia y alegría.
Desde antes de aparecer sobre el escenario, la emoción ya se respiraba entre los asistentes. Fueron sus coristas quienes iniciaron la velada, preparando el terreno para una entrada espectacular. Minutos después, Celedón descendió por unas escaleras colocadas al centro del escenario, provocando una ovación ensordecedora que marcó el inicio de una noche cargada de emociones.
“Buenas noches, sabía que iba a ser una buena fiesta”, expresó el artista al saludar a su público, que respondió cantando cada palabra de sus canciones. Temas como No podrán separarnos, Parranda en el cafetal, Por gustarte, Juepa je, No te olvidaré y Mi locura fueron construyendo una conexión única entre el colombiano y sus seguidores regiomontanos.
La velada tomó un giro especial cuando Celedón cambió de vestuario e invitó al escenario a José Fernando “El Morre” Romero. Juntos revivieron recuerdos de la época dorada del Binomio de Oro y regalaron uno de los momentos más emotivos de la noche con la interpretación de Un osito dormilón, una de las canciones más celebradas por el público.
Los invitados continuaron enriqueciendo la experiencia. El grupo mexicano Tres de Copas apareció para interpretar algunos de sus éxitos y compartir escenario con el colombiano en La invitación. Más tarde, el cantante Pipe Bueno se sumó a la fiesta para interpretar 4 Rosas y Guaro, demostrando la fuerza que actualmente vive la música colombiana en México.
Uno de los segmentos más íntimos llegó con el formato acústico. Canciones como Recordándote, El invierno pasado y El idiota hicieron que miles de voces se unieran en una sola. Sin embargo, fue Olvídala, el clásico inmortal del vallenato, la que provocó una de las mayores explosiones de sentimiento de toda la noche.
El recorrido musical también incluyó éxitos que han marcado la trayectoria del ganador de cinco Latin Grammy, entre ellos Ay Hombe, Cuatro Rosas y Esta Vida, esta última convertida en una auténtica fiesta colectiva que puso a bailar y cantar a toda la Arena Monterrey.
Además de celebrar junto a sus seguidores, Jorge Celedón aprovechó la ocasión para reiterar el cariño que siente por México y compartir detalles sobre los proyectos que vienen en camino, incluyendo una esperada colaboración con el cantante mexicano Alfredo Olivas, noticia que fue recibida con entusiasmo por sus admiradores.
Cuando parecía que la noche había llegado a su fin tras interpretar Mi única verdad, el público se negó a despedirse. La insistencia tuvo recompensa y el colombiano regresó al escenario para regalar Ay Hombe y cerrar con broche de oro gracias a Esta Vida, dejando claro que su historia con Monterrey sigue escribiendo capítulos memorables.
Tras más de dos horas de concierto, Jorge Celedón confirmó que el vallenato sigue latiendo con fuerza en el norte de México y que sus seguidores están dispuestos a acompañarlo cualquier día de la semana, porque cuando la música nace del corazón, no existen calendarios que la detengan.






