Por: Ulises García
CIUDAD DE MÉXICO.— ¡Aquí no se vino a quedarse sentado! La Arena Ciudad de México se convirtió en una enorme pista de baile con una noche dedicada a la salsa, donde tres grandes exponentes pusieron a cantar, recordar amores y sacar los mejores pasos al público.
El recorrido musical comenzó con Diego y su Grupo Galé, encargados de calentar motores y preparar el ambiente para una velada que avanzó entre ritmos contagiosos y canciones que han acompañado a distintas generaciones.
Después llegó el turno de La India, quien tuvo su propio momento para conquistar a los asistentes con su potente voz y ese estilo que la ha convertido en una de las figuras más reconocidas de la salsa. Temas como “Vivir lo nuestro” y “Ese hombre” formaron parte de una noche donde el sentimiento también se hizo presente.
El romanticismo continuó con Willie González, quien llevó a la Arena CDMX al terreno de la salsa sensual. Con canciones como “Pequeñas cosas” y “Hazme olvidarla”, el cantante puertorriqueño puso a más de uno a cantar con el corazón… y quizá a recordar a alguien que todavía no termina de superar.
Cada artista contó con cerca de 50 minutos para compartir su música y conectar con el público, que respondió con entusiasmo: parejas bailando sin descanso, grupos de amigos coreando las canciones y voces que se sumaban a los grandes éxitos.
La velada fue mucho más que un concierto: fue una invitación a revivir recuerdos, dedicar canciones y dejarse llevar por el ritmo sin importar la edad ni el estado civil. Porque cuando suena la salsa, hasta quien asegura que no sabe bailar termina moviendo los pies.
Y aunque la noche llegó a su final, el ambiente dejó una cosa clara: ¡el público todavía tenía energía para seguir bailando!






