Redacción: Gabriela Alvarado
La noche del 2 de mayo arrancó con fuerza en el Auditorio Banamex, donde Adrián L. Santos tomó el escenario para calentar motores con un set que conectó de inmediato con el público. Desde esos primeros minutos, la vibra ya prometía una noche intensa.
Minutos después, el momento llegó. Xavi apareció entre gritos y celulares al aire para dar inicio a su esperado X Tour México, con una estética marcada por el icónico corazón que ya define esta etapa de su carrera. El arranque con “Mood DND” fue el detonante perfecto para encender a los asistentes.
A partir de ahí, el concierto se convirtió en un viaje por sus temas más representativos. “Flores”, “Sin pagar renta”, “No capea” y “La morrita” hicieron que el recinto se llenara de movimiento, mientras el público coreaba cada letra con una entrega total.
Los momentos más explosivos llegaron con “La víctima”, “En privado” y “La diabla”, canciones que no solo se cantaron… se gritaron, generando una conexión directa entre artista y fans que se sintió en cada rincón.
La noche también tuvo invitados que elevaron aún más la experiencia. Esau Ortiz subió al escenario para interpretar “Triple Lavada”, desatando la euforia colectiva. A esto se sumaron Bruno Caleb y Pablo, quienes aportaron su estilo y mantuvieron el ritmo en lo más alto.
Aunque el recinto no lució completamente lleno, la intensidad del público presente compensó cada espacio. Hubo baile, coros a todo pulmón y hasta dedicatorias improvisadas que le dieron ese toque personal a la noche.
Con un show cargado de actitud, cercanía y ese sonido que define a los corridos tumbados, Xavi dejó claro que su momento no es casualidad. Monterrey no solo fue testigo del arranque del tour… fue parte de una noche que todavía sigue retumbando en el pecho de quienes la vivieron.






