No sé ustedes… pero últimamente los conciertos dejan ver clarísimo a qué generación pertenecen.
Y lo que se vivió este 22 de mayo en la Arena Monterrey fue prácticamente el retrato perfecto de la nueva ola del regional mexicano.
Sombreros negros, botas, outfits tumbados perfectamente planeados y muchísimos jóvenes listos para entregarse por completo al concierto de Cornelio Vega Jr. y su Dinastía. Algunos incluso iban acompañados de sus papás debido a su corta edad, pero eso sí: nadie les quitó las ganas de cantar, grabar videos y vivir la experiencia completa.
Desde temprano el ambiente ya comenzaba a calentarse.
Aunque aquí sí toca ponerme una tacha enorme porque desde las 8:00 de la noche ya había un grupo tocando sobre el escenario… y honestamente no alcancé a identificar quiénes eran. Lo que sí puedo decir es que le echaron muchísimas ganas y jamás bajaron la energía, incluso cuando la Arena todavía lucía bastante vacía.
Y eso se agradece.
Conforme fueron pasando los minutos y comenzó a entrar más gente, el ánimo también creció muchísimo más, preparando el terreno para uno de los actos más esperados de la noche.
A las 9:30 p.m. apareció T3R Elemento.
La agrupación liderada por Kristopher Nava llegó dispuesta a conquistar todavía más seguidores en Monterrey y aunque su inicio tuvo algunos problemas de sonido, eso nunca frenó la actitud del grupo ni mucho menos las ganas del público de seguir el ambiente.
Porque sí… apenas comenzaron a sonar las primeras canciones y la gente inmediatamente conectó con ellos.
Entre temas nuevos y clásicos que ya forman parte del movimiento tumbado, T3R Elemento interpretó canciones como “El Chivo”, “Ojitos de Miel”, “Aerolínea Carrillo”, “Linda Mujer” y “Ojitos Chiquitos”, logrando que la Arena comenzara a entrar oficialmente en modo bélico y relajado.
Pero claro… todavía faltaba el momento más esperado de la noche.
A las 10:50 p.m. finalmente apareció Cornelio Vega Jr. acompañado de su Dinastía, desatando una ovación brutal dentro de la Arena Monterrey.
Y honestamente, desde el primer segundo quedó clarísimo el cariño que el público regio le tiene.
Los asistentes no dejaron de corear absolutamente ninguna canción. El recinto entero se convirtió en un enorme karaoke tumbado donde miles de personas cantaron éxitos como “Te Vas”, “Qué Casualidad”, “El Problema” y “Cenizas”.
La conexión con sus fans fue inmediata.
Mientras algunos grababan cada momento para el recuerdo, otros simplemente preferían disfrutar el concierto entre amigos, cerveza en mano y una que otra canción claramente dedicada con unas copitas encima. Y sinceramente… esperemos que nadie haya terminado hablándole al ex después de semejante setlist.
Otro detalle que llamó muchísimo la atención fue el estilo del público.
La mayoría llegó perfectamente coordinada con outfits negros, botas y sombreros, reflejando completamente la identidad que ha construido esta nueva generación amante del regional mexicano y los corridos tumbados.
Porque más allá de sólo escuchar música, este movimiento ya se convirtió en toda una estética y una manera de conectar entre ellos.
Y si algo quedó claro esta noche, es que Cornelio Vega Jr. definitivamente está instalado en el gusto de Monterrey.






