MONTERREY, N.L. — Hay artistas que se van, pero cuyas canciones se quedan para siempre. Y si alguien sabe cómo hacernos cantar a todo pulmón, bailar hasta olvidar las penas y, de paso, recordar a ese ex que ya deberíamos haber superado, es Juan Gabriel.
A diez años de su partida, el Divo de Juárez volvió a hacerse presente en los corazones de los regiomontanos con Querido Juanga, el espectáculo que inauguró la decimonovena edición del Festival Internacional Santa Lucía este jueves 22 de octubre, en la Explanada de los Héroes.
La cita reunió a familias, amigos y seguidores del cantautor mexicano en una velada donde la nostalgia, las grandes interpretaciones y el amor por la música fueron los protagonistas. Porque, seamos honestos, basta con escuchar los primeros acordes de una canción de Juan Gabriel para que más de uno comience a cantar como si estuviera en primera fila de uno de sus conciertos.
Y es que el Divo no necesita estar físicamente en el escenario para provocar emociones: su música sigue siendo capaz de unir generaciones y convertir cualquier lugar en una auténtica fiesta.
¡Que suene el mariachi! Una noche para cantar con el corazón
Con las voces de Aída Cuevas, Majo Aguilar y Paco de María, acompañados por el Mariachi Gama 1000 y La Súper Orquesta, bajo la dirección del maestro Abdiel Vázquez, el homenaje llevó al público por un recorrido de algunos de los temas más emblemáticos de Juan Gabriel.
Canciones como Amor eterno, Abrázame muy fuerte, Déjame vivir, No vale la pena y Costumbres despertaron los recuerdos y provocaron que los asistentes se unieran en un solo coro.
Porque las canciones del Divo tienen ese no sé qué que nos hace pasar de la alegría al sentimiento en cuestión de segundos. Un momento estamos bailando y al siguiente ya estamos cantando con el corazón en la mano, dedicándole cada estrofa a alguien que quizá ni siquiera se acuerda de nosotros. ¡Ay, Juan Gabriel, lo que nos haces sentir! 🥹❤️
Aída Cuevas y Majo Aguilar: dos voces que hicieron vibrar el homenaje
Si hablamos de interpretaciones que merecieron una ovación, Aída Cuevas tuvo un lugar especial en esta velada.
La cantante no solo cuenta con una voz privilegiada y una presencia escénica que impone, también tuvo la dicha de compartir una amistad con Juan Gabriel, un vínculo que le añade un significado especial a la interpretación de su repertorio.
Uno de los momentos destacados llegó con Te sigo amando, tema que Aída interpretó con sentimiento y un impresionante dominio vocal. ¡Qué vozarrón! De esas interpretaciones que enchinan la piel y nos recuerdan por qué la cantante fue una de las invitadas a una noche tan significativa.
Por su parte, Majo Aguilar también conquistó con su participación. La cantante demostró su calidad vocal y presencia sobre el escenario, entregando una interpretación que destacó dentro del homenaje.
Con su voz, el acompañamiento del mariachi y la fuerza de la orquesta, Majo se sumó a una velada que celebró el legado musical de uno de los compositores más queridos de México.
Paco de María: una participación que nos dejó a deber
Pero no todo podía ser miel sobre hojuelas. Y aunque el homenaje tuvo momentos que nos llegaron directo al corazón, también hubo una participación que, desde nuestra perspectiva, no terminó de convencernos.
Hablamos de Paco de María, quien formó parte del espectáculo junto a Aída Cuevas y Majo Aguilar.
Si bien rendir tributo a Juan Gabriel representa un reto importante por la magnitud de su legado y por la manera tan particular en que interpretaba sus canciones, sentimos que, por momentos, la participación de Paco no terminó de encontrar la naturalidad que esperábamos y algunas interpretaciones se percibieron forzadas.
¿Es fácil cantar los temas de una figura como el Divo de Juárez? ¡Por supuesto que no! Juan Gabriel dejó unos zapatos enormes que llenar, y su estilo es tan particular que cualquier homenaje despierta expectativas entre quienes crecieron con su música.
Eso sí, una cosa es reconocer el esfuerzo de formar parte de un espectáculo de esta magnitud y otra es que todas las interpretaciones nos convenzan por igual.
Pero aquí no venimos a imponer gustos: la música también se trata de opiniones, emociones y perspectivas diferentes. Y ahora queremos saber qué les pareció a ustedes.
Una inauguración con sabor mexicano
Más allá de las interpretaciones, Querido Juanga cumplió con algo fundamental: recordar la importancia de Juan Gabriel en la historia musical y emocional de México.
La Macroplaza se convirtió en un espacio para compartir recuerdos, cantar en familia y disfrutar de canciones que han acompañado historias de amor, despedidas, reconciliaciones y desamores que todavía duelen.
El homenaje también marcó el inicio de los 11 días de actividades de la decimonovena edición del Festival Internacional Santa Lucía, que bajo el lema #ArteALasCalles busca acercar distintas expresiones artísticas al público.
Durante la inauguración, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, destacó la reactivación del festival después de los años de pandemia y señaló la apuesta por una programación con artistas de primer nivel.
Por su parte, Victoria Kühne, al frente del patronato del festival, resaltó la innovación de esta edición y la participación de artistas provenientes de más de 15 países.
La programación contempla más de 50 actividades, con propuestas culturales y artísticas para disfrutar en distintos espacios de Nuevo León.
Juan Gabriel sigue presente
La noche cerró con un público de pie, emocionado y dispuesto a seguir cantando las canciones de un artista que, a diez años de su partida, continúa siendo parte de la vida de millones de personas.
Porque si algo quedó claro en esta inauguración es que Juan Gabriel no necesita volver para hacerse presente. Basta con que suene Amor eterno para que se nos haga un nudo en la garganta, o que comiencen los acordes de alguno de sus éxitos para que terminemos cantando hasta la última palabra.
Y sí, Juan Gabriel, te seguimos extrañando. Gracias por tantas canciones, por tantas historias y por regalarnos letras que siguen diciendo lo que a veces nosotros no nos atrevemos a expresar.






