Redacción: Elena Aranda
La noche se llenó de suspiros, luces tenues y gritos emocionados cuando Iván Cornejo apareció en el Escenario GNP Seguros en Monterrey. Como parte de su esperado Tour Mirada, el joven ídolo del sad sierreño hizo vibrar a miles de corazones con una mezcla explosiva de romanticismo, desamor y un carisma silencioso que lo dice todo sin decir mucho.

La velada arrancó con “Mirada”, seguida de “Intercambio Injusto”, y desde ese momento no hubo vuelta atrás: los asistentes no pararon de corear, bailar y hasta llorar un poquito. Iván saludó con un tímido pero cálido “Buenas noches Monterrey, gracias por estar con nosotros, esto se llama ‘Vuelve'”, desatando una ola de euforia que se mantuvo hasta el último acorde.
Aunque no es de muchas palabras sobre el escenario, su presencia lo dice todo. Su voz desgarradora y ese estilo que mezcla lo tradicional con lo moderno lograron una conexión casi mágica con su público. Entre canción y canción, lo que sí habló fuerte fueron los detalles: regaló rosas a las fans más cercanas al escenario y no dejó pasar la oportunidad de decir cuánto los quiere.

El repertorio incluyó joyas como “Ya Te Perdí”, “Me Prometí”, “J.”, “La Última Vez” y, por supuesto, cerró la noche con broche de oro gracias a los favoritos “Aquí Te Espero” y “La Curiosidad”, que se corearon con una intensidad que retumbó hasta el Cerro de la Silla.
Y aunque Iván Cornejo no se despidió con discursos largos, bastaron tres palabras para sellar la noche: “Gracias, Monterrey”. Así, simple y directo… como sus canciones.

Una noche inolvidable, con un artista que, sin levantar mucho la voz, está marcando profundamente a toda una generación. Y sí, la mirada de Iván Cornejo sigue haciendo historia.






