El pasado 9 de noviembre, la Arena Monterrey se llenó de colores, saltos y sonrisas. Desde los más pequeños con sus trajes Luli Pampin hasta papás que volvieron a sentirse niños, todos vibraron con el concierto de Luli Pampín. Aunque las temperaturas bajaron al caer la tarde, el calor lo pusieron ellos, los niños, que llegaron “calientitos” por la emoción de ver a su animadora consentida.

Luli presento varios de sus éxitos como “Camino por la selva”,“Brinca y gira” y “Día de colores”. La arena quedó convertida en pista de baile: luces, confeti y muchas manos al aire marcaron el ritmo de la magia. Pero la sorpresa de la tarde llegó cuando apareció Tatiana en el escenario. Murmullo general, gritos de emoción de los pequeños y un momento que será recordado: dos grandes intérpretes para dos generaciones que cantan juntas.

Tatiana interpretó a dueto con Luli el tema “El Baile de la ranita”. Fue un intercambio de sonrisas, aplausos y besos al aire que sellaron un show irrepetible.
Al terminar, Luli agradeció desde el escenario: “Gracias Monterrey por esta energía, por hacer que cada canción sea nuestra canción. ¡Nos vemos muy pronto!” Y Tatiana añadió: “Ver a tantas familias unidas me llena el corazón, esta noche es para ellos, para ustedes”.

Las redes explotaron después del evento: en Instagram y TikTok decenas de videos mostraban los pasitos de baile, los abuelos reviviendo canciones y los pequeños gritando al unísono el “¡Uno, dos, tres…!”, tal como se les enseña en los shows infantiles.
Sin duda alguna, fue un concierto para las familias regiomontanas que quedará en la memoria. Un evento que mezcla lo clásico con lo nuevo, la diversión infantil con el talento de dos artistas que saben cómo alimentar los corazones.






