Redacción: Ulises García
La Arena Ciudad de México dejó de ser un recinto para convertirse en una auténtica zona de guerra metalera con la llegada de Megadeth. Desde minutos antes de iniciar el concierto, el ambiente ya se sentía eléctrico, pero bastaron los primeros acordes para que todo explotara entre gritos, mosh pits y miles de manos levantadas al ritmo del thrash metal.
La legendaria banda liderada por Dave Mustaine llegó a la capital con un show contundente, cargado de potencia, luces, solos brutales y una energía que jamás disminuyó durante toda la noche.
Con un setlist compuesto por más de 16 canciones, Megadeth repasó varios de los himnos que han marcado generaciones enteras de fans del metal. Cada riff hacía retumbar la Arena CDMX mientras el público respondía coreando, brincando y entregándose por completo en cada canción.
Pero más allá del repertorio, hubo algo que terminó robándose la noche: la intensidad de los asistentes. La Arena permaneció prácticamente de pie durante todo el concierto, convirtiéndose en una sola masa de energía donde nadie quería quedarse quieto ni un segundo.
Y es que el metal no entiende de edades. Entre el público podían verse hombres, mujeres, jóvenes, adultos e incluso niños disfrutando del espectáculo con la misma emoción, demostrando que la música de Megadeth sigue uniendo generaciones enteras alrededor de una misma pasión.
Los mosh pits no tardaron en aparecer y el slam se convirtió en parte esencial de la experiencia. Mientras algunos salían despeinados y con el cuello destruido de tanto headbanging, otros simplemente levantaban los puños al cielo disfrutando cada segundo de la descarga sonora.
Incluso en pleno Día de las Madres hubo quienes cambiaron la comida familiar por una noche de metal extremo… y sí, también se dejaron ver varias mamás metaleras disfrutando del concierto con toda la actitud, demostrando que el amor por el thrash también se hereda.
Megadeth no solo dio un concierto en la CDMX; convirtió la Arena en una explosión de adrenalina que se sintió en cada rincón del recinto y dejó claro por qué siguen siendo una de las bandas más importantes y respetadas de la historia del metal.






