Fotógrafa : Mariela Pocurull

 El acordeón sonó distinto en Monterrey la noche de este 31 de enero, cuando la Arena Monterrey se transformó en un pedacito de Colombia para recibir a tres grandes exponentes del género: Binomio de Oro, Hebert Vargas y Erick Escobar, quienes conquistaron a miles de asistentes con un escenario 360° que permitió vivir el vallenato desde todos los ángulos.

Fue una noche hecha a la medida de quienes aman las historias cantadas, los amores que duelen bonito y los coros que se sienten en el pecho. Monterrey no solo escuchó vallenato: lo vivió.

Fotógrafa : Mariela Pocurull

Erick Escobar abrió el ritual vallenato

El primero en tomar el escenario fue Erick Escobar con su Decisión Vallenata, marcando el inicio de la velada con temas que de inmediato conectaron con el público. Canciones como “No pude quitarte las espinas”, “Toma de mí”, “La huella de tu amor” y “Cómo duele el frío” pusieron a cantar a los regios desde los primeros minutos.

Antes de interpretar “Voy a hacerme el loco”, Escobar pidió algo especial:

Quiero ver el cielo, que se parezca a un cielo estrellado en la Arena”, dijo, provocando que cientos de celulares iluminaran el recinto y crearan uno de los primeros momentos mágicos de la noche.

Fotógrafa : Mariela Pocurull

Hebert Vargas y la conexión con Monterrey

Después llegó el turno de Hebert Vargas, quien apareció entre aplausos para demostrar por qué es una de las voces más queridas del vallenato moderno. Temas como “Acuérdate”, “Inocente” y “No tiene maldad” hicieron que la Arena se convirtiera en un enorme coro.

Un brindis esta noche, este es un momento importante para mí. Monterrey Music, un aplauso para ellos. Gracias por amar nuestro vallenato”, expresó Vargas, dedicando también palabras de agradecimiento a Rogelio Peralta.

Uno de los instantes más emotivos llegó antes de “Tú eres mi estrella”, cuando pidió apagar las luces y encender los celulares:

Verlas así significa que Dios me sigue iluminando. Gracias Monterrey, te amo para siempre”.

El público respondió con una postal que mezcló emoción, nostalgia y un mar de luces que acompañaron su interpretación.

El momento más tierno de su presentación fue cuando subió a un niño al escenario para tocar el acordeón junto a él, dejando ver un talento impresionante que se llevó la ovación de toda la Arena.

Fotógrafa : Mariela Pocurull

Binomio de Oro: el cierre de oro para Monterrey

Casi a la 1 de la madrugada, apareció el esperado Binomio de Oro, encargado de poner el broche final a una noche que ya era inolvidable. La espera valió la pena: el grupo complació a sus fans con los temas más pedidos en redes sociales y con esos clásicos que son himnos del vallenato.

Entre los más coreados estuvieron joyas como “Olvídala”, “Me ilusioné”, “Era como yo”, “Cómo te olvido” y “Si estuvieras aquí”, provocando que nadie permaneciera sentado.

La sorpresa máxima llegó cuando Binomio de Oro invitó nuevamente a Hebert Vargas y Erick Escobar al escenario, uniendo a los tres talentos en un mismo momento y desatando los gritos eufóricos de los regios que abarrotaron el recinto.

Monterrey no solo fue sede de un concierto, fue testigo de una celebración al vallenato, a sus raíces y a la pasión que este género despierta sin importar fronteras.

Esa noche, la Arena Monterrey no habló mexicano ni colombiano: habló el idioma universal del acordeón y el corazón.

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