Olvídate de todo lo que creías saber sobre momias.
Aquí no hay aventura, no hay humor, no hay escapatoria.
“La Posesión de la Momia” toma el mito clásico y lo arrastra —literalmente— al terreno del body horror más incómodo y perturbador. Lee Cronin, quien ya había demostrado su gusto por lo visceral en Evil Dead Rise, eleva la apuesta con una película que no pide permiso… invade.
Desde los primeros minutos, la cinta deja claro su tono: claustrofóbico, sucio y brutal. No se trata de sustos fáciles, sino de una incomodidad constante que crece escena tras escena. La cámara no se aparta, el sonido aprieta, y el espectador queda atrapado en una experiencia que roza lo insoportable.
Y sí… no es exageración.
Hubo gente saliéndose de la sala.
El corazón de la historia es Natalie Grace como Katie, cuya transformación es tan inquietante que resulta difícil apartar la mirada. No necesita grandes diálogos: su presencia, sus gestos y ese silencio antinatural construyen uno de los elementos más perturbadores del filme.
La producción, respaldada por James Wan y Jason Blum, apuesta por un terror más físico que sobrenatural. Aquí el miedo no solo está en lo que no ves… sino en lo que ves demasiado.
Eso sí, no es una película para todos.
Su ritmo, su crudeza y su obsesión por incomodar pueden resultar excesivos para quienes buscan un terror más “disfrutable”.
Pero si entras en su juego… te devora.
Cast
- Jack Reynor
- Laia Costa
- May Calamawy
- Natalie Grace – Katie
- Verónica Falcón
Dirección
Lee Cronin
Productoras
- Blumhouse Productions
- Atomic Monster
Duración
Aprox. 1h 45 min
Estreno
16 de abril de 2026 (México)
Sinopsis
Lo que comienza como un milagro… termina en pesadilla.
La familia Cannon vive una tragedia cuando su hija Katie desaparece en Egipto. Ocho años después, es encontrada dentro de un sarcófago milenario… viva, intacta, sin haber envejecido.
Pero hay algo que no regresó igual.
Una presencia antigua, oscura y hambrienta se ha instalado en ella, desatando un horror que no solo se ve… se siente en la piel.
Veredicto final
“La Posesión de la Momia” no es entretenimiento ligero.
Es una experiencia extrema que pone a prueba tu resistencia.
Asquerosa, brutal, perturbadora… y completamente efectiva.
Si tienes el estómago fuerte, te espera uno de los viajes más intensos del año.
Si no… mejor ni entres.






