Redacción: Pablo Rodríguez

Hay películas de terror que dependen de monstruos. Otras viven de los jumpscares. Pero Backrooms entiende algo mucho más inquietante: el verdadero miedo aparece cuando un lugar deja de obedecer las reglas de la realidad.

Y pocas películas recientes logran transmitir eso de forma tan enfermizamente efectiva.

La nueva apuesta de A24 no solamente adapta uno de los fenómenos más perturbadores nacidos en internet; también convierte un simple concepto viral en una experiencia cinematográfica profundamente claustrofóbica, paranoica y emocionalmente agotadora.

Todo comienza con una idea absurdamente sencilla: un espacio infinito de oficinas amarillas, pasillos vacíos, luces fluorescentes zumbando eternamente y una sensación insoportable de que algo está observándote desde algún rincón imposible.

Eso es Backrooms.

Y después de verla, probablemente no vuelvas a mirar igual un pasillo vacío en un centro comercial.

Lo más impresionante del proyecto no es únicamente su atmósfera sofocante, sino la historia detrás de su director. Kane Parsons pasó de crear videos caseros en YouTube a convertirse, con apenas 20 años, en el director más joven en trabajar con A24.

Lo que comenzó como un corto experimental subido a internet terminó explotando globalmente gracias a millones de personas fascinadas con los llamados “espacios liminales”: lugares aparentemente normales que, por alguna razón, se sienten completamente incorrectos.

Y la película entiende perfectamente ese terror.

Aquí no hay exceso de diálogos explicativos ni necesidad de sobreexplicar cada detalle del universo. Backrooms funciona porque abraza lo desconocido. Porque entiende que el miedo más potente nace de no comprender dónde estás… ni cómo salir.

Visualmente, la cinta parece una mezcla enfermiza entre una pesadilla grabada en VHS, un videojuego roto y un recuerdo distorsionado de la infancia. Los interminables tonos amarillos, las paredes húmedas, las sombras imposibles y los silencios incómodos convierten cada escena en un ataque constante de ansiedad.

La cámara nunca se siente segura. Siempre parece perdida.

Y tú también.

Las primeras reacciones de la crítica han sido sorprendentemente positivas, destacando justamente la atmósfera opresiva, la tensión constante y la capacidad de Kane Parsons para transformar espacios vacíos en auténtico terror psicológico.

Muchos críticos incluso describieron la película como “una pesadilla con clima propio” y señalaron que el joven director demuestra un control visual impresionante para tratarse de su debut cinematográfico.

Y sí, aunque la película nace de un creepypasta de internet, Backrooms jamás se siente como un simple meme llevado al cine.

Ese era el mayor riesgo.

Pero lejos de convertirse en una compilación vacía de referencias para fans, la película logra construir personajes emocionalmente frágiles y utiliza el terror como una extensión del trauma, la ansiedad y la desconexión humana. Incluso actores como Chiwetel Ejiofor confesaron sentirse atraídos por el “profundo peso psicológico” de la historia más allá de su fama viral.

Otro de los grandes aciertos es el diseño sonoro. Los fluorescentes, los ecos lejanos, las respiraciones y los silencios eternos generan una sensación constante de amenaza. No necesitas ver criaturas cada cinco minutos para sentir terror; basta con escuchar cómo ese lugar parece respirar contigo dentro.

Y cuando finalmente aparecen las entidades…

la película se vuelve todavía más incómoda.

Además, la producción construyó físicamente enormes sets inspirados en los Backrooms originales, incluyendo un gigantesco laberinto de más de 30 mil pies cuadrados donde incluso parte del equipo llegó a perderse.

Eso se siente en pantalla.

Los espacios parecen infinitos, imposibles, enfermos.

Claro, Backrooms no será para todos. Su ritmo lento, su narrativa abstracta y su obsesión con la atmósfera podrían desesperar a quienes esperan terror comercial lleno de sustos rápidos.

Pero para quienes aman el horror psicológico, el found footage experimental y las películas que convierten lo cotidiano en algo profundamente aterrador… esto podría convertirse en una nueva obsesión.

Porque Backrooms no trata solamente de monstruos escondidos en pasillos interminables.

Trata sobre sentirse atrapado en un lugar que no debería existir.

Y sobre el terror de descubrir que quizá nunca debiste entrar ahí.

Datos de la película:
🎬 Título: Backrooms
🎥 Director: Kane Parsons
🏢 Producción: A24 y Atomic Monster
🎭 Género: Terror psicológico / Found Footage / Horror analógico
⏳ Duración: 1 hora 51 minutos
📅 Estreno en México: 29 de mayo de 2026
⭐ Calificación: 9/10

Cast:

  • Chiwetel Ejiofor
  • Renate Reinsve
  • Mark Duplass
  • Avan Jogia

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