Redacción : Arturo Roti
El 25 de agosto, No Te Va Gustar vuelve al ShowcenterComplex de San Pedro con la gira que sigue a los 30 años de la banda y con Florece en el Caos, el disco que salió en enero y que trae de vuelta ese sonido crudo y directo que los caracteriza. Platicamos con Fran Nasser, tecladista del grupo, sobre lo que se viene en Monterrey y sobre cómo se vive por dentro una etapa nueva después de cerrar una tan grande.

La conversación arrancó con Fran en su casa en Montevideo, apenas bajado de una serie de shows por Argentina, cerca de la cordillera y por la región de Cuyo. Ahí mismo quedó claro el primer punto de la charla: el cierre de la Gira 30 Años en el estadio de La Plata, a estadio lleno, fue una noche que la banda describe como el final de una etapa histórica. Pero para Fran no hubo drama en el cambio de página. “Lo que estábamos cerrando era una gira de festejo, y lo que comenzó después fue una etapa nueva con un disco nuevo. Sinceramente eso es lo que a nosotros más nos entusiasma”, contó. Ese entusiasmo, dice, se nota, y se termina reflejando en la gente cuando suben al escenario.
Sobre si sintieron el quiebre de ser “otra banda” con este disco, Fran fue directo: cada álbum de No Te Va Gustar ha sido distinto, con un hilo conductor en las letras y en las composiciones, pero siempre buscando algo nuevo. Con Florece en el Caos la apuesta fue clara: volver a un sonido de banda en vivo, crudo, todos tocando juntos al mismo tiempo. Así lo grabaron y así suena. Ese mismo espíritu es el que hizo que pasar las canciones del estudio al escenario fuera, en palabras de Fran, “un placer y algo muy natural” — ensayan lo que grabaron y suena igual, porque lo que grabaron fue justamente eso: ellos tocando juntos.
El disco nació en El Elefante Blanco, el estudio propio de la banda, que tiene ya unos 15 años de historia y que el año pasado se mudó a una locación nueva, más grande y más profesional. Fran contó una anécdota que pinta bien el momento: terminaron una sesión de grabación mientras todavía llegaba gente a instalar luces y paneles que faltaban en el estudio recién estrenado. Aun así, la vibra de la banda se apropió del lugar casi de inmediato. Y hay un detalle personal que explica por qué disfruta tanto grabar ahí: vive a cuatro cuadras del estudio. Va caminando, se arma un mate, y graba como quien graba en su propia casa.
De los más de 20 temas que ensayaron para el disco, solo diez quedaron en la versión final. Fran reconoció que varias canciones —incluidas un par compuestas por él, otras de Emiliano y una de Bambino, el guitarrista, que a Fran le encantaba— se quedaron afuera. No las da por perdidas: según explicó, ya les ha pasado en discos anteriores que un tema no encuentra lugar en ese momento y después reaparece en un disco nuevo, un sencillo o una colaboración.
Sobre el lugar del teclado en un disco que se describe como más áspero y guitarrero, Fran usó una analogía futbolera: la banda entera juega para el equipo y para la canción, y cada quien sabe cuándo entrar y cuándo salir musicalmente. Hay un par de temas donde el teclado sí es protagonista, con un sonido distinto donde Fran metió todo lo que pudo. En los más rockeros, en cambio, se limitó a entradas puntuales, con un sonido de órgano tradicional que funciona casi como pegamento detrás de las guitarras, además de pianos y pianos eléctricos con un aire vintage que le queda bien a todo lo guitarrero del disco.
Y entonces llegó Monterrey, el eje de esta nota. Fran no dudó al hablar de la ciudad: se hospedan cerca del casco histórico (Barrio Antiguo), disfrutan la comida y tienen sitios que ya son ritual, aunque de una cervecería que les encantaba —de esas que ya no da tanto para publicidad— dice que probablemente ya no existe. Habló también de los días del mítico Café Iguana, y de algo que pocas ciudades les regalan: un canto propio de los fans, ” Y Ya Lo Ven, Y Ya Lo Ven, los uruguayos en Monterrey”, que según Fran los emociona tanto que se miran entre ellos sin poder creerlo.
Para el show del 25 de agosto, la promesa es clara: la banda va a presentar Florece en el Caos casi completo —es un disco corto, dijo Fran, así que entra casi entero al repertorio— sin dejar fuera los clásicos ni esas rarezas que a ellos mismos les gusta tocar. Hace tiempo que no visitan Monterrey tanto como quisieran, así que el plan es tocar todo lo que la gente quiera escuchar, con un show de más de dos horas y cuarto que, si se copan, puede estirarse todavía más.
Con esa combinación de disco nuevo, clásicos de siempre y una ciudad que los recibe con canto propio, No Te Va Gustar llega al Showcenter con todo para hacer de esta noche uruguaya en Monterrey una de las que se quedan.






