Redacción: Ulises García
No se trató solamente de recordar a Michael Jackson. Se trató de sentirlo otra vez.
La noche del 18 de septiembre, la Arena CDMX se llenó de luces, música y coreografías con This Is Michael, un espectáculo que fue mucho más allá de un simple tributo.
Desde el comienzo quedó claro que había algo diferente en el ambiente. No era únicamente nostalgia; era complicidad.
Personas que probablemente nunca se habían visto terminaron cantando juntas, bailando y reaccionando al mismo tiempo ante las canciones que hicieron historia. Padres que crecieron con la música de Michael compartieron la experiencia con sus hijos, mientras las nuevas generaciones demostraban que el legado del Rey del Pop sigue más vigente que nunca.
Bastaba con que comenzara una canción para que la Arena CDMX se transformara. Los celulares aparecieron en el aire, los gritos aumentaron y el público dejó de ser un simple espectador para convertirse en parte del espectáculo.
Jennifer Batten, el puente con la historia
Uno de los momentos más especiales de la noche llegó con Jennifer Batten, legendaria guitarrista que acompañó a Michael Jackson durante las giras Bad, Dangerous y HIStory.
Su presencia creó una conexión especial entre el pasado y el presente. Tener sobre el escenario a una artista que compartió escenario con Michael Jackson hizo que la experiencia adquiriera todavía más significado.
No era solamente escuchar las canciones que conocemos de memoria. Era ver cómo una parte de aquella historia volvía a cobrar vida frente al público.
Cuando el público se convierte en parte del show
This Is Michael consiguió que la Arena CDMX dejara de sentirse como un lugar donde simplemente se estaba viendo un espectáculo.
Era una experiencia colectiva.
Cada canción provocaba una reacción diferente. Algunos recordaban su infancia, otros revivían momentos ligados a la música de Michael y muchos simplemente disfrutaban de ver a nuevas generaciones descubriendo sus canciones.
Y entre el público también estuvieron niños y jóvenes que llegaron inspirados en el estilo del Rey del Pop, demostrando que sus pasos, su música y su imagen siguen atravesando generaciones.
Porque eso es precisamente lo que hace especial al legado de Michael Jackson: no pertenece únicamente a quienes lo vieron en su época.
Sigue encontrando nuevos seguidores.
Una noche para sentir a Michael otra vez
Al final, This Is Michael logró algo que va más allá de recrear canciones y coreografías.
Durante unas horas, la Arena CDMX cantó, bailó y celebró como una sola comunidad.
Y ahí es donde todo cobra sentido.
No era ver un show. Era formar parte de él.
Porque hay música que simplemente escuchamos.
Y hay música que se queda en la gente.
La de Michael Jackson pertenece a esa segunda categoría.
El Rey del Pop no estuvo físicamente sobre el escenario, pero su música, sus pasos y su legado volvieron a sentirse el 18 de septiembre en la Arena CDMX.






