Redacción: Mariana Hernández

 

Maldita Vecindad regresa este 30 de octubre a la Arena CDMX para celebrar cuatro décadas de trayectoria, y tuvimos la oportunidad de acompañarlos en su rueda de prensa, donde nos contaron un poco sobre el espectáculo, el repertorio que preparan y algunas de las sorpresas que podremos descubrir durante esta celebración de Día de Muertos.

La conversación comenzó recordando aquellos primeros años de la banda, que coinciden con un momento particularmente importante para la Ciudad de México: 1985. Una ciudad marcada por el terremoto y una generación atravesada por grandes cambios sociales. En medio de ese contexto apareció Maldita Vecindad, sin saber todavía todo lo que vendría en las siguientes cuatro décadas.

Con el paso de los años, la banda se convirtió en una de las agrupaciones fundamentales del rock mexicano y en acompañante de distintas generaciones. A través de sus letras, ritmos y personajes han retratado un México cambiante, convirtiéndose también en parte de la identidad, la cultura popular y la memoria de la ciudad.

Durante la rueda de prensa también hablaron sobre su actividad reciente en Estados Unidos, donde realizaron un concierto gratuito dirigido a la comunidad hispana. Más allá de la música, explicaron que la intención era generar un espacio de encuentro y unión para una comunidad que atraviesa momentos difíciles.

Esta idea de la música como un espacio de encuentro también atraviesa el espectáculo que preparan para la Arena CDMX. El concierto estará dividido en tres partes y recorrerá distintas etapas de su amplio repertorio. Después de 40 años, reconocen que algunas de las canciones que escribieron sobre las problemáticas del país continúan siendo vigentes. Incluso mencionaron que preferirían que algunos de esos temas ya no lo fueran, pero que las circunstancias actuales todavía hacen necesario hablar de ellos.

Para la banda, crear también ha significado encontrar una manera distinta de mirar la realidad. Hablaron de su intención de construir una especie de “disco novela” y recordaron una frase de Fray Servando Teresa de Mier que los ha acompañado: “El asunto es trágico, mi genio es festivo”. Desde esa perspectiva, la música y el baile se convierten en una forma de relacionarse con la vida sin necesariamente aceptar las normas impuestas por el sistema.

El concierto se plantea así como un espacio de rebelión y libertad: un lugar donde las diferencias desaparecen y todos pueden encontrarse desde la música y el baile. Para Maldita Vecindad, la música no es solamente mercancía o entretenimiento, sino también una forma de herencia, identidad y conexión.

Y hablando justamente de Día de Muertos, durante la rueda de prensa les preguntaron qué canción elegirían para dedicar a quienes ya no están. La respuesta fue “Tatuaje”, una elección que conecta directamente con esta celebración y con la importancia que tiene para ellos mantener presentes a quienes forman parte de su historia.

La identidad mexicana también estuvo presente durante la conversación. El baile, el pachuquismo, la forma de vestir, el spanglish y las distintas maneras de habitar la cultura forman parte de los elementos que, para ellos, mantienen viva la esencia de Maldita Vecindad. Hablaron particularmente del pachuquismo como una expresión que nació y se desarrolló tanto en México como en Estados Unidos, antes de que la frontera representara una separación cultural tan marcada. Para la banda, mantener esa identidad es también una forma de resistencia.

Desde ahí aparece otro de los conceptos que atraviesan su historia: el sentido de pertenencia ancestral. La banda habló del orgullo por las raíces mexicanas y de la importancia de llevar esa identidad a otros lugares del mundo, honrando a sus ancestros y mostrando la riqueza cultural que existe en México.

Pero para Maldita Vecindad, mirar hacia atrás no significa dejar de crear. Durante la conversación compartieron una idea que resume su postura frente a estos 40 años: mientras más cosas tenga un artista que decir, más vivo permanece su mensaje.

Esa búsqueda de conexión también está presente antes de cada concierto. La banda explicó su tradición de entrelazar las manos antes de comenzar una presentación, haciendo referencia a la energía y al caracol como símbolos de unidad y movimiento. Dos personas que se unen se convierten en una, una intención que buscan llevar también al escenario.

Con esta celebración, Maldita Vecindad no solamente conmemora cuatro décadas de música. También continúa construyendo sobre una historia hecha de memoria, identidad, raíces y resistencia.

Para esta presentación de Día de Muertos quedan todavía varias sorpresas por descubrir: invitados especiales, nuevos lanzamientos y colaboraciones con artistas con quienes comparten una conexión particular. Entre ellas se encuentra una nueva versión de “Perfume de Gardenias”, además de la expectativa por el próximo documental que recorrerá parte de su historia.

Mientras esperamos para descubrir qué tienen preparado, Maldita Vecindad nos invita a celebrar la vida y la muerte, nuestras raíces y el orgullo por nuestras tradiciones; a bailar, encontrarnos y resistir juntos los tiempos difíciles. Porque después de 40 años, la música continúa siendo una de sus formas de recordarnos que, al final, seguimos siendo parte de una misma comunidad.

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