MONTERREY, N.L.— ¡Si sonaron Los Ángeles Azules, nadie se quedó sentado! Este 24 de octubre, el Escenario GNP Seguros se transformó en una enorme pista de baile con la llegada de la icónica agrupación mexicana, que arrancó su presentación a las 21:15 horas para regalarle a los regios una noche cargada de ritmo, nostalgia y mucho amor.
Desde los primeros temas, el público se dejó llevar por el inconfundible sonido de la cumbia, demostrando que las canciones de los hermanos Mejía Avante no conocen generaciones y que, cuando se trata de bailar, ¡todos tienen sus pasos prohibidos listos!
El repertorio arrancó con temas como Otra noche, Mi niña mujer y La cumbia del infinito, preparando el terreno para una velada en la que los éxitos se sucedieron entre coros multitudinarios, parejas bailando y recuerdos que llegaron directo al corazón.
¡EL AMOR TAMBIÉN SE BAILA CON LOS ÁNGELES AZULES!
Uno de los momentos más emotivos llegó antes de interpretar Cómo te voy a olvidar, cuando Elías Mejía Avante, conocido como «El Doc», líder y bajista de la agrupación, compartió unas palabras sobre las historias de amor que acompañan a sus canciones.
El músico recordó que hay temas que llegan cuando las personas se enamoran y que, con el paso del tiempo, esas historias se convierten en matrimonios y familias.
Incluso hizo referencia a una pareja que podría estar celebrando 56 años de matrimonio, dedicándoles un mensaje que arrancó sonrisas y reafirmó que el amor también tiene su propio soundtrack.
«¡Arriba el amor!», fue el espíritu de un momento que dio paso a uno de los clásicos más esperados de la noche: Cómo te voy a olvidar.
Y claro, después de semejante declaración romántica, ¡era imposible no cantarla a todo pulmón!
DE “VUELVE” A “EL LISTÓN DE TU PELO”: ¡A SACAR LOS PASOS PROHIBIDOS!
La fiesta continuó con Vuelve y Perdonarte, ¿para qué?, canciones que mantuvieron encendido el ambiente y pusieron a prueba las gargantas de los asistentes.
Más adelante, antes de interpretar 20 rosas, El Doc explicó que el tema estaba dedicado a todas las personas que celebraban su cumpleaños esa noche, convirtiendo la canción en un regalo musical para quienes estaban de manteles largos.
La agrupación también interpretó Pa’ él, Amor a primera vista y uno de esos clásicos que transforman cualquier concierto en una fiesta: El listón de tu pelo.
Pero El Doc también tuvo tiempo para bromear con los asistentes de mayor edad antes de este tema, advirtiéndoles con humor que permanecieran sentados porque no podían hacerse responsables de lo que ocurriera si se levantaban a bailar.
¡Una cosa es tener años de experiencia y otra muy distinta resistirse a la cumbia!
MONTERREY, UNA CIUDAD LLENA DE RECUERDOS
La noche también tuvo espacio para la nostalgia y los recuerdos. Durante el concierto, Los Ángeles Azules compartieron que inicialmente habían pensado quedarse hasta las cinco de la mañana, aunque aclararon entre risas que solo lo habían pensado.
Además, enviaron un saludo hasta el cielo a Celso Piña, el llamado «Rebelde del Acordeón», y mencionaron a Los Claxons al recordar los vínculos y las memorias que Monterrey guarda para la agrupación.
El Doc destacó que la ciudad ha sido parte importante de su historia musical y que en ella han surgido grandes éxitos, palabras que dieron paso a Todos los rumberos, manteniendo la energía de la velada.
¡CIERRE DE ORO CON “MIS SENTIMIENTOS” Y “17 AÑOS”!
Cuando parecía que la noche ya había entregado todos sus momentos especiales, Los Ángeles Azules todavía tenían más cumbia para regalar.
El amor de mi vida se sumó a una velada que continuó entre canciones románticas y ritmos bailables, hasta llegar a Mis sentimientos y cerrar con broche de oro con 17 años.
Así, el Escenario GNP Seguros se convirtió en el punto de encuentro de distintas generaciones que compartieron una misma pasión: cantar, bailar y recordar que hay canciones que nunca pasan de moda.
Porque Los Ángeles Azules no necesitan demasiadas presentaciones: basta con que suenen los primeros acordes para que aparezcan los recuerdos, las dedicatorias y las ganas de bailar con esa persona especial.
Y si algo quedó claro este 24 de octubre, es que en Monterrey la cumbia se lleva en la sangre y el amor, aunque pasen los años, siempre encuentra una canción para celebrarse.





