Redacción: Arturo Roti

Este lunes 9 de noviembre, a las 21:00 horas, Andrés Calamaro sube al Escenario GNP Seguros para inaugurar su paso por México con la gira “Calamaro Como Cantor”. Después seguirán Guadalajara, el 11 en el Teatro Diana, y la Ciudad de México, el 13 en el Pepsi Center. Es su regreso al país tras la visita de 2023, y los boletos se venden por Ticketmaster.

El tour lo coloca en el papel de intérprete. Con banda en vivo, recorre sus canciones fundamentales junto a piezas del cancionero popular argentino que él adoptó como propias, y los comunicados citan a Martín Fierro y a Atahualpa Yupanqui entre sus referencias. La gira arrancó en abril en Santa Fe, pasó por el Movistar Arena de Buenos Aires, donde ya había agotado tres funciones en noviembre de 2025, y siguió por Chile y Perú antes de aterrizar en México.

Una carrera en capítulos

Detrás de esa voz hay más de cuatro décadas de camino. Calamaro nació el 22 de agosto de 1961 en Buenos Aires, y debutó a los diecisiete años en el grupo Raíces. Su carrera profesional arrancó en 1981 al integrarse a Los Abuelos de la Nada, la banda de Miguel Abuelo. Ahí compuso dos de los hits del grupo, “Mil horas” y “Sin gamulán”. En 1984 editó su primer disco solista, Hotel Calamaro, una mezcla extraña de estilos y músicos que no tuvo respaldo del público ni de la prensa. Antes de dar el salto, también había producido discos de Don Cornelio y la Zona, Los Enanitos Verdes y Los Fabulosos Cadillacs.

A inicios de los noventa se fue a Madrid y fundó Los Rodríguez con Ariel Rot y Julián Infante, ex integrantes de Tequila, y con el baterista Germán Vilella. Con Buena suerte llegó “Mi enfermedad”, que se volvió himno, y la versión de Fabiana Cantilo le dio gran aceptación en Argentina. Sin documentos (1993) consolidó a la banda, y su canción homónima sonó en las radios y derivó en giras por España y Latinoamérica. En 1995 salió Palabras más, palabras menos y un año después el grupo se separó por diferencias artísticas.

En 1997 vino la reinvención. Calamaro grabó Alta suciedad con Joe Blaney como productor, un disco que vendió más de 500 mil copias y trajo “Flaca”, “Media Verónica” y “Crímenes perfectos”. Dos años después publicó Honestidad brutal, 37 canciones compuestas entre 1998 y 1999 durante giras por Nueva York, Miami, Madrid y Buenos Aires, con una colaboración de Diego Maradona. Rolling Stone lo incluyó en 2007 entre los 100 mejores álbumes del rock argentino. En 2000 llegó el exceso convertido en obra, El salmón, 103 canciones elegidas entre unas 500, repartidas en cinco discos.

Tras varios años de silencio, volvió en abril de 2005 al Luna Park, con tres noches después de seis años sin tocar en su país, que quedaron en el disco en vivo El regreso. En 2006 se reunió con Ariel Rot para una gira de Los Rodríguez y el rock argentino le rindió homenaje con el tributo Calamaroquerido! Cantando al Salmón, con León Gieco, Litto Nebbia, Pedro Aznar, Fabiana Cantilo y Fito Páez. Desde entonces no ha parado: Salmonalipsis Now (2011), Bohemio (2013), Volumen 11 (2016), Cargar la suerte (2018), Dios los cría (2021) y Razzmatazz (2023). Suma seis Latin Grammy y colaboraciones con Fito Páez, Joaquín Sabina y Charly García. En 2021, al cumplir 60 años, Nathy Peluso guio el episodio de “Bios” donde él repasa su trayectoria.

Cuarenta años de canciones caben en una sola noche cuando quien las canta las conoce desde adentro. Este lunes 9, en el Escenario GNP Seguros, Monterrey tiene cita con uno de los grandes cantores del rock en español, y una gira así rara vez se repite en la misma ciudad. Conviene llegar temprano, con las letras listas en la garganta

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