Redacción: Julieta Guevara

Matilda, el musical llegó a Monterrey con dos funciones en el Auditorio Banamex , a las 16:00 y 20:00 horas, donde, aunque no se registró un lleno total, el público conectó con la historia de la pequeña genio que encuentra en los libros el refugio ante una familia que no logra comprenderla.

La producción mantiene la esencia de la obra original basada en el libro de Roald Dahl. La historia presenta a Matilda, una niña con una inteligencia excepcional que crece en un hogar donde la lectura no tiene cabida y en el que sus padres prefieren pasar el tiempo frente al televisor. Ante esa realidad, la protagonista encuentra en la biblioteca un espacio seguro y en la bibliotecaria a la persona con quien comparte las historias que imagina.

El montaje abre con el anuncio del embarazo de la madre de Matilda, interpretada por Carolina Laris. Tras el nacimiento de la niña, el padre, personaje a cargo de Andrés Elvira, deja ver su decepción por no haber tenido un hijo varón, marcando desde el inicio la falta de afecto que rodeará a la protagonista.

Las actuaciones de ambos sorprendieron al público, pues en la promoción de la gira aparecían Verónica Jaspeado y Ricardo Margaleff como los padres de Matilda. Sin embargo, Carolina Laris y Andrés Elvira lograron construir personajes sólidos que superaron las expectativas de los asistentes.

Uno de los aspectos más destacados de la producción es su elenco infantil, integrado por alrededor de 35 a 40 niños que participan a lo largo del espectáculo. Considerado por muchos como uno de los mejores elencos infantiles de Latinoamérica, el grupo sostiene buena parte de la energía del montaje con números musicales, coreografías y actuaciones que mantienen el ritmo desde los primeros minutos.

Con el paso de la historia aparece Matilda, interpretada por Lara Campos, quien carga sobre sus hombros gran parte de la obra. Durante los primeros actos se muestra la incomprensión que vive dentro de su familia y la constante necesidad de cuestionar el mundo que la rodea, mientras encuentra en la biblioteca y en la bibliotecaria, interpretada por Gicela Sehedi.

Posteriormente llega el ingreso de Matilda a la escuela, donde conoce a la señorita Jenny Miel, personaje interpretado por Gloria Aura. La actriz ofrece una actuación que confirma su amplia trayectoria en el teatro musical y que encuentra una química natural con Lara Campos, complicidad que también existe fuera del escenario al ser hermanas en la vida real.

Alrededor del minuto 40 aparece uno de los personajes más esperados de la noche: Ágatha Tronchatoro, interpretada por Jaime Camil. Su primera escena ocurre precisamente junto a Gloria Aura, cuando la maestra Miel entra a la oficina de la estricta directora, un espacio dominado por decenas de cámaras con las que vigila permanentemente a los alumnos.

Las intervenciones de Camil con el elenco infantil se convirtieron en algunos de los momentos más celebrados por el público. Destacó la escena en la que Tronchatoro lanza por los aires a la niña de las trenzas, efecto que cobra realismo gracias a la combinación de la utilería, el trabajo escénico y las pantallas gigantes que acompañan cada movimiento.

Otro de los pasajes más esperados fue el de Bruce y el enorme pastel de chocolate. La puesta en escena consigue transmitir la sensación de que el pequeño realmente devora un gigantesco pastel de tres pisos, una de las escenas más emblemáticas de la historia.

La producción permanece fiel a la narrativa original y reserva para la recta final la manifestación de los poderes de Matilda. Con ellos logra ahuyentar a Tronchatoro, quien termina devolviendo la casa a su sobrina Jenny Miel, permitiendo además que la escuela inicie una nueva etapa bajo su dirección.

En el desenlace, los padres y el hermano de Matilda deciden mudarse a España. Antes de partir, autorizan que la niña permanezca con la señorita Miel, quien se convierte en su nueva familia y en la directora del colegio, cerrando la historia con un mensaje sobre el valor del cariño, la educación y la empatía.

La respuesta del público reflejó que el musical continúa siendo una propuesta dirigida para toda la familia. Padres, hijos y niños ocuparon la mayoría de las butacas durante ambas funciones, acompañando con aplausos los números musicales y las escenas más representativas.

Al finalizar la presentación, Jaime Camil y Lara Campos dirigieron unas palabras de agradecimiento a los asistentes, mientras el resto del elenco se despedía del escenario tras poco más de dos horas de espectáculo.

Luego de su paso por Monterrey, la gira de Matilda, el musical continuará su recorrido por Guadalajara.

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