Redacción: Ulises García
La fiesta estaba lista, los fans también… pero había algo que definitivamente no estaba en el repertorio de Los Alegres del Barranco: varios de los corridos que durante años los han acompañado y que, esta vez, tuvieron que quedarse fuera del escenario.
La noche del viernes, la agrupación sinaloense llegó a la Arena Ciudad de México como parte de su Siempre Alegres Tour, en una presentación con un aforo limitado a alrededor de 3 mil 500 personas y bajo un contexto muy diferente al de sus anteriores conciertos.
Antes de que llegaran los protagonistas, Cosme Tadeo y sus Reyes fueron los encargados de comenzar la fiesta alrededor de las 21:10 horas con temas como “La Cuca”, “Libre de culpa”, “Recuerdos”, “De brinquito” y “La nena”.
Sin embargo, durante los primeros momentos, el recinto lucía lejos de estar lleno, aunque poco a poco los asistentes fueron tomando sus lugares y el ambiente comenzó a calentarse.
DEL NORTE A SINALOA
Después llegó el turno de Raúl Hernández Jr., quien puso el toque norteño sobre el escenario y aprovechó para rendir homenaje a dos grandes referentes de la música mexicana.
El hijo de Raúl Hernández, uno de los fundadores de Los Tigres del Norte, interpretó temas de Marco Antonio Solís, como “Ahora te vas”, además de clásicos de los llamados “jefes de jefes”, entre ellos “Ni parientes somos”, “Mi buena suerte”, “Pacas de a kilo” y “América”.
Y aunque el público comenzó la noche desde sus butacas, algunas parejas no aguantaron las ganas y terminaron bailando abrazadas en los pasillos, al ritmo de temas como “Cada día más”, “Cómo estás tú” y “Si te vuelves a enamorar”.
¡Y ENTONCES LLEGARON LOS ALEGRES!
Pasadas las 23:30 horas, las luces cambiaron y una banda sinaloense apareció sobre el escenario.
Después de un video que recorrió parte de la trayectoria de la agrupación originaria de Badiraguato, Sinaloa, finalmente aparecieron Armando Moreno Álvarez, José Pavel Moreno, José Carlos Moreno y Cristóbal Reyes.
El primer golpe de energía llegó con “Caballero” y, en cuestión de segundos, el público que esperaba por ellos se puso de pie y comenzó a cantar.
La noche continuó con “El Jr.”, “Los consejos” y “Mente ocupada”, mientras en la zona preferente las cervezas y botellas de tequila iban y venían.
Pero uno de los momentos más especiales llegó cuando la agrupación hizo un homenaje a Vicente Fernández, acompañada por mariachi, para interpretar “De un rancho a otro” y “El rey”.
SIN PAREJA, PERO CON GANAS DE BAILAR
Y si alguien llegó solo, eso no fue impedimento para disfrutar la noche.
Entre cumbias norteñas como “La Gilbertona” y corridos sinaloenses como “Cerros y arroyos”, los asistentes encontraron cualquier espacio disponible para bailar y cantar.
Pero detrás de la fiesta había un tema que inevitablemente tenía que aparecer: las restricciones al repertorio de la agrupación.
“NOS SENTIMOS INCOMPLETOS”
Antes de interpretar uno de sus temas, Armando Moreno recordó que el grupo atravesó momentos complicados durante el año pasado y lanzó un mensaje para quienes, según sus palabras, se alejaron de ellos.
La referencia ocurrió en medio del contexto generado después de que en marzo de 2025, durante una de sus presentaciones, se proyectara la imagen de un conocido narcotraficante, situación que derivó en señalamientos por una posible apología del delito.
Más adelante, José Pavel Moreno tomó el micrófono y mostró al público una especie de rotafolio en el que aparecían varios títulos tachados.
La razón: no podían interpretar algunos de sus corridos más conocidos.
“Llegó la gente del Gobierno y nos dijo: ‘no pueden cantar esta, ni esta’”, explicó el músico.
También dejó claro que la agrupación se sentía comprometida con sus seguidores, pero que debía respetar las restricciones establecidas.
EL PÚBLICO NO SE QUEDÓ CALLADO
La explicación no fue suficiente para todos.
Cuando José Pavel habló sobre los temas que no podían interpretar, la rechifla del público se hizo presente.
Incluso algunos asistentes comenzaron a pedirles que cantaran esos corridos y aseguraban desde sus lugares que ellos pagarían la multa.
Pero Los Alegres del Barranco mantuvieron su postura y continuaron con el repertorio autorizado.
“Nos sentimos incompletos al no cantarles nuestros éxitos, nuestros corridos”, expresó el músico, dejando claro que para ellos también resultaba extraño presentarse sin una parte importante de las canciones que los llevaron a conectar con su público.
LA FIESTA TERMINÓ, PERO EL DEBATE QUEDÓ
A pesar de la polémica y de los temas que quedaron fuera, la energía no cayó.
Los músicos continuaron complaciendo a sus seguidores hasta aproximadamente la 1:15 de la madrugada, cuando finalmente cerraron la noche con “El costal lleno de piedras” y “El desconocido”.
Así, Los Alegres del Barranco dejaron la Arena CDMX después de una noche que tuvo música, baile, homenajes y mucha fiesta, pero también un mensaje contundente: su repertorio ya no depende únicamente de lo que quieren cantar, sino también de lo que tienen permitido interpretar.
Y mientras los fans esperan que algún día puedan volver a escuchar completos esos corridos que forman parte de la historia de la agrupación, la pregunta queda en el aire:
¿La censura cambiará para siempre la manera en que Los Alegres del Barranco se presentan ante su público?






