Redacción: Vanessa Manzanares
¿Cómo se despide una banda de sus fans cuando todavía existe tanta energía, canciones por cantar y abrazos pendientes? Surfistas del Sistema encontró la respuesta: haciendo una fiesta.
La agrupación argentina regresó a Monterrey para presentar La Despedida Tour en el Foro Corona, una noche cargada de música, nostalgia y una conexión con sus seguidores que hizo que la palabra adiós comenzara a sentirse cada vez menos definitiva.
Después de su presentación en la ciudad en junio de 2025, cuando se encontraron con sus seguidores en un formato mucho más íntimo en Venue 867, en Barrio Antiguo, la banda volvió un año después frente a un público mucho más numeroso y con la misión de cerrar este capítulo de una manera muy especial.
Y vaya que lo consiguieron.
Era de Oro calentó motores
La noche comenzó con la participación de Era de Oro, agrupación regiomontana de pop rock alternativo que fue la encargada de preparar el ambiente antes de la llegada de los argentinos.
Mientras el Foro Corona comenzaba a llenarse de energía, algunos seguidores tuvieron además la oportunidad de vivir un momento mucho más cercano durante el meet & greet con Fran Frione, vocalista de Surfistas del Sistema.
Fotos, saludos y unos minutos cara a cara sirvieron como antesala de lo que vendría.
¡SE ABRIÓ EL TELÓN Y COMENZÓ LA DESPEDIDA!
Cerca de las 9:30 de la noche, las luces bajaron y finalmente apareció Surfistas del Sistema.
Pero si alguien esperaba una despedida tranquila, se equivocó de concierto.
Desde los primeros acordes, el público comenzó a cantar, brincar y bailar, acompañando a la agrupación en cada canción.
Temas como “Te Miro Para Ver Si Me Ves Mirarte”, “La magia está en tu piel” y “Amarrados” hicieron que el Foro Corona se convirtiera en una enorme pista de baile.
La banda no solamente interpretaba sus canciones: las estaba compartiendo con un público que se sabía cada palabra.
¡LOS MÚSICOS BAJARON DEL ESCENARIO!
Uno de los grandes protagonistas de la noche fue Jonathan Arellano, saxofonista de la agrupación, quien decidió dejar el escenario por unos momentos y bajar hasta el pit para encontrarse directamente con los fans.
Entre baile, gritos y música, Jonathan prácticamente eliminó la distancia entre artista y público y terminó rodeado de seguidores que aprovecharon cada segundo de ese inesperado encuentro.
Pero no fue el único.
Fran Frione también bajó del escenario para acercarse a sus seguidores y compartir uno de los momentos más íntimos de la noche.
El vocalista quedó rodeado por los fans mientras continuaba la música y, por unos minutos, el Foro Corona dejó de sentirse como un escenario para convertirse en una reunión entre amigos.
Y SÍ… TAMBIÉN HUBO “TACO DE OJO”
Porque una despedida también puede tener su dosis de picardía.
Con la temperatura subiendo dentro del recinto y la energía completamente desbordada, algunos integrantes de Surfistas del Sistema decidieron quitarse la camisa sobre el escenario.
Y digamos que… el público no presentó ninguna queja.
Entre canciones, brincos, gritos y uno que otro suspiro, la banda consiguió que la noche tuviera absolutamente de todo.
UNA DESPEDIDA QUE NADIE QUERÍA
Más allá de la fiesta, hubo algo que quedó claro durante toda la presentación: la conexión entre Surfistas del Sistema y sus seguidores sigue intacta.
Porque mientras una gira puede tener una última fecha, las canciones que acompañaron momentos importantes de la vida de sus fans permanecen.
Y eso fue precisamente lo que se vivió en Monterrey.
No hubo distancia entre escenario y público. Hubo músicos bajando a encontrarse con sus seguidores, fans cantando a todo pulmón y una banda entregándose completamente en una noche que, por momentos, parecía más una celebración que una despedida.
¿ADIÓS O HASTA PRONTO?
La Despedida Tour llegó a Monterrey con una palabra que podía sentirse pesada: adiós.
Pero Surfistas del Sistema consiguió transformarla en algo mucho más cálido.
En el Foro Corona hubo nostalgia, celebración, baile, gritos, canciones y mucha cercanía. Y aunque la agrupación llegó para cerrar un ciclo, la sensación que quedó entre sus seguidores fue muy diferente.
Quizá no fue un adiós. Quizá simplemente fue un “hasta pronto”.
Porque después de una noche así, resulta difícil creer que una conexión tan fuerte pueda desaparecer.






