Redacción: Elena Aranda
MONTERREY, N.L. — La espera terminó. Después de casi dos años desde su última presentación en la ciudad, No Te Va Gustar (NTVG) regresó la noche del 25 de agosto de 2026 al Showcenter Complex para protagonizar una velada donde el rock, el ska, la nostalgia y la emoción se mezclaron con una conexión pocas veces vista entre una banda y su público.
Desde que las luces se apagaron, los asistentes dejaron claro que no habían llegado únicamente a escuchar música: habían llegado a reencontrarse con una banda que ya forma parte de la banda sonora de sus vidas.
“Halcones y Payasos” fue la canción elegida para abrir el concierto y, desde los primeros acordes, el recinto comenzó a transformarse en una auténtica fiesta. El vocalista aprovechó los primeros minutos para disculparse por el retraso en el inicio del espectáculo, explicando que el tráfico y el deseo de permitir que más personas pudieran ingresar habían provocado la demora.
Pero Monterrey no estaba molesto. Al público le importaba poco esperar unos minutos más si al final podía tener a NTVG frente a ellos. La respuesta fue inmediata: aplausos, gritos y coros acompañaron prácticamente cada canción.
MONTERREY SE DEJÓ QUERER
La conexión entre la agrupación uruguaya y los regiomontanos fue uno de los grandes protagonistas de la noche. En distintos momentos, el público convirtió el Showcenter Complex en una auténtica tribuna de futbol, con coros y cánticos que hicieron sonreír a los integrantes de la banda.
NTVG recibió cada muestra de cariño con agradecimiento y cercanía, dejándose querer por un público que no necesitó demasiadas instrucciones para demostrar cuánto esperaba este regreso.
El repertorio recorrió diferentes etapas de la carrera de la agrupación, combinando canciones que ya son parte de su historia con temas de su más reciente producción, “Florece en el Caos”.
Entre las canciones interpretadas estuvieron “Florece”, “Una Vida Más”, “Si el Mar Me Ve”, “No Necesito Nada”, “Prendido Fuego”, “Al Vacío”, “El Error”, “Chau”, “En Mil Pedazos” y “Paranoia”, entre otras.
Uno de los momentos más especiales llegó con “No Necesito Nada”, canción que el vocalista recordó con una historia particularmente personal: la escribió para su novia durante su adolescencia, cuando cumplían un año de relación y, al no tener dinero porque todavía no trabajaba, encontró en la música la manera de hacerle un regalo.
CUANDO EL PÚBLICO PIDE “OTRA, OTRA”
Cuando parecía que la noche había llegado a su final, NTVG intentó despedirse, pero Monterrey tenía otros planes.
El tradicional “¡Otra, otra!” comenzó a escucharse desde el público y la banda, lejos de resistirse, decidió regalar algunos minutos más de música.
“Muchísimas gracias, Monterrey. ¡Claro que sí! Gracias por hacernos felices cada vez que venimos a Monterrey, gracias”, expresó el líder de la agrupación antes de continuar con “No Somos Nosotros”.
La felicidad era evidente. El vocalista no dejó de lanzar besos al público y mostrar una enorme sonrisa mientras observaba la respuesta de los asistentes. La banda incluso se dio tiempo para ofrecer un momento instrumental y aprovechar la euforia para grabar al público, que ya estaba completamente entregado.
Pero si todavía quedaba energía, NTVG sabía perfectamente cómo volver a encenderla: “Vuelve a Tu Casa” hizo que el recinto entero cantara a todo pulmón, convirtiéndose en uno de los momentos más intensos de la noche.
DOS AÑOS DESPUÉS, EL REENCUENTRO VALIÓ LA PENA
La presentación tuvo además un significado especial. Hace casi dos años, NTVG había pisado este mismo recinto para celebrar sus 30 años de trayectoria, y ahora regresaba para demostrar que el vínculo con Monterrey sigue intacto.
Antes de despedirse definitivamente, el líder de la banda dejó una petición que seguramente fue compartida por todos los presentes: espera que el próximo reencuentro no tarde otros dos años en llegar.
Y después de una noche de coros, abrazos, sonrisas, ska, rock y canciones cantadas a todo pulmón, queda claro que Monterrey tampoco quiere esperar tanto.
No Te Va Gustar regresó, se dejó querer y volvió a casa con la promesa de regresar pronto.






