Redacción: Gabriela Alvarado
Monterrey vivió una noche donde el tiempo pareció detenerse y la música tomó el control. Dread Mar I llegó al Auditorio Banamex para ofrecer un concierto que se convirtió en un viaje emocional, cargado de paz, amor y esa vibra única que solo el reggae puede transmitir.
Desde su aparición en el escenario, con su característico estilo y rastas recogidas, el artista marcó el tono de la noche. Pero conforme avanzaba el show, también lo hacía su entrega: soltó su cabello, se dejó llevar por la música y conectó profundamente con un público que no dejó de acompañarlo en cada momento.
Un viaje entre el amor, la nostalgia y la luz
El ambiente fue justo lo que sus fans esperaban: relajación, armonía y letras que llegan directo al alma. Dread Mar I construyó un recorrido musical que tocó distintas emociones —amor, desamor y reflexión— siempre desde una perspectiva luminosa y esperanzadora.
Temas como “Así Fue”, “Mi Amor”, “Hoja en Blanco”, “Árbol sin hojas” y “Sálvame” se convirtieron en verdaderos himnos colectivos, coreados a todo pulmón por un recinto que, a pesar de su tamaño, se sintió íntimo.
Nuevas etapas sin perder la esencia
La noche también sirvió como escaparate para su evolución musical. Con canciones de su más reciente producción “A Tempo”, como “Cobarde” y “Tú Sí, Yo No”, el cantante dejó claro que sigue explorando nuevos sonidos sin perder la esencia que lo ha definido a lo largo de su carrera.
Un cierre que quedó en el corazón
El momento cúspide llegó con “Tú Sin Mí”, uno de sus temas más emblemáticos, que puso a todos de pie en un cierre cargado de emoción y energía.
Actualmente en su 20 Años Tour, Dread Mar I demuestra que su trayectoria no es casualidad. Dos décadas después, su música sigue siendo un refugio para quienes buscan sentir, conectar y vibrar.
Monterrey no solo fue testigo de un concierto… vivió una experiencia que difícilmente olvidará.






